Un analista político aseguró que estudios privados revelaron una pérdida de 13 puntos en la imagen positiva del presidente entre votantes libertarios y del PRO.
El gobierno de Javier Milei enfrenta un serio deterioro en su imagen pública, según reflejan diversas encuestas. Independientemente de la metodología utilizada, los estudios consultados por la dirigencia política coinciden en mostrar una caída en la valoración del presidente. Sin embargo, este descenso no se traduce de manera significativa en la intención de voto, lo que genera debate entre los principales analistas.
No hay consenso sobre el origen preciso de la crisis. Algunos señalan el escándalo que involucró a Edgardo Kueider, quien fue sorprendido con una mochila llena de dólares sin declarar. Otros apuntan al discurso fallido de Milei en el Foro Económico de Davos. De todos modos, el quiebre definitivo ocurrió el 14 de febrero, cuando el mandatario publicó un mensaje en X promocionando una inversión que resultó ser fraudulenta. Desde entonces, el gobierno enfrenta dificultades en múltiples frentes: perdió control sobre la calle, el Congreso, los mercados y la agenda pública.
La magnitud de la caída varía entre las distintas encuestas, dado que cada consultora emplea metodologías y plazos diferentes. No obstante, todas coinciden en la tendencia negativa. Un analista político aseguró que estudios privados revelaron una pérdida de 13 puntos en la imagen positiva del presidente entre votantes libertarios y del PRO. Es decir, la base de apoyo que incluía a sectores que anteriormente respaldaban a Patricia Bullrich.
Otro informe, elaborado por la consultora Delfos, mostró que la aprobación de la gestión cayó de 50% en febrero a 33% en marzo. En cuanto a la imagen personal de Milei, el mismo estudio registró un leve aumento en la negativa y una baja equivalente en la positiva. La intención de voto, en cambio, apenas se redujo en 1,6 puntos en ese período.
Este fenómeno es observado por varias encuestadoras. Un especialista, que documentó la caída de 13 puntos en la imagen del presidente, indicó que la intención de voto solo disminuyó en dos puntos. Una de las explicaciones radica en la falta de un líder opositor capaz de capitalizar el descontento. En este sentido, un estudio de Alaska y Trespuntozero midió un hipotético ballotage entre Milei y Sergio Massa, con un resultado extremadamente parejo: 1,2 puntos de diferencia a favor del actual presidente. Un margen similar al registrado en septiembre de 2024, cuando el país enfrentaba fuertes turbulencias cambiarias y el dólar blue alcanzaba valores elevados.
La raíz del deterioro en la imagen presidencial se encuentra en la situación económica. «Un consenso de estos días es que la atribución de la responsabilidad económica por la situación actual recae más en el actual gobierno que en el anterior. No son datos propios solamente, sino también de prestigiosos colegas», afirmó el consultor Gustavo Córdoba (Zuban Córdoba). Mora Jozami (Casa Tres) coincidió en que la economía sigue siendo la principal preocupación de la ciudadanía, ya que «casi la mitad de los encuestados afirma que el dinero no les alcanza para llegar a fin de mes».
En un relevamiento sobre la percepción de culpabilidad en la crisis económica, la encuestadora registró un empate: 45% considera responsable a Milei y 45% a Massa. «El apoyo entre los votantes del PRO (a Milei) cae 10 puntos, mientras que mejora entre su núcleo duro», analizó Jozami. Sin embargo, esto no es suficiente para sostener el optimismo. «En enero, el 42% de los entrevistados se mostraba optimista, mientras que en febrero ese porcentaje descendió al 39%. En contraste, el enojo y la frustración van en aumento, pasando del 11% al 16% en apenas un mes», detalló.
Frente a este escenario, el gobierno decidió modificar su estrategia y comenzó a transferir recursos a provincias y municipios. Un año después de desestimar la asistencia a Bahía Blanca tras un tornado, Milei anunció el envío de $200 mil millones, aunque esta cifra representa solo la mitad de lo estimado por el intendente Federico Susbielles para la reconstrucción. También destinó $120 mil millones a Chaco, un auxilio que algunos vinculan con la afinidad política del gobernador Leandro Zdero con La Libertad Avanza.
Otro giro se produjo con la reactivación de la obra pública, luego de una reunión entre el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y los gobernadores peronistas Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta). En estos últimos casos, la promesa de financiamiento no respondió a emergencias climáticas, sino a la necesidad del gobierno nacional de asegurar respaldo legislativo para su acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Con esta maniobra, Milei busca recuperar estabilidad en medio de una crisis que aún no encuentra resolución.
