El Gobierno tendría los votos para la ley Bases, pero hay dudas respecto del paquete fiscal y la reforma laboral. La negociación con los gobernadores continúa.
El Gobierno nacional está armando su calendario para tratar en comisiones, esta misma semana, la nueva versión de la ley Bases y busca llevarla al recinto de la Cámara de Diputados para la próxima semana. Si bien el proyecto todavía es un borrador que podría modificarse por la negociación con los gobernadores -Guillermo Francos se reunió con tres este martes-, y los legisladores opositores, el oficialismo logró avanzar en acuerdos con bancadas aliadas.
Más allá de la ley en sí, todavía resta saber si el proyecto de reforma laboral presentado por la Unión Cívica Radical (UCR) se suma al proyecto o será tratado aparte. El escrito no tiene el respaldo de todo el radicalismo y el Gobierno todavía está trabajando en el paquete fiscal, uno de los máximos objetivos del presidente, Javier Milei.
El Gobierno quiere que el Congreso apruebe la ley Bases y el nuevo capítulo fiscal antes de la fecha del «Pacto de Mayo», que el presidente quiere celebrar el 25 del mes próximo en Córdoba con los gobernadores que acompañen sus propuestas y a los que incluso piensa condecorar. Pero las negociaciones se prolongaron y los tiempos se acortaron. Las fechas tentativas eran llevar el paquete al recinto de la Cámara baja la última semana de abril o la primera de mayo, para que la media sanción pase al Senado con los días contados.
Pero los libertarios mas optimistas no descartan que el plenario de comisiones vuelva a reunirse esta misma semana. La idea es convocar a las comisiones de Presupuesto, Legislación General y Asuntos Constitucionales para darle un tratamiento exprés para obtener el dictamen que le permita llevarlo rápidamente al recinto la semana próxima.

Milei tiene varias piedras en el camino, pero se entusiasma con reimplantar por ley lo que no consiguió por decreto. El proyecto del radicalismo genera rechazo en el grupo más rebelde, pero minoritario, de sus diputados y cosecha críticas en el interbloque de Hacemos Coalición Federal, especialmente en las restricciones que impone a los sindicatos desde lo económico hasta para el ejercicio de la defensa de los derechos de los trabajadores.
La propuesta de la UCR tendría el apoyo de la propia tropa libertaria y del PRO. Pero ante la resistencia de la primera minoría de la Cámara, Unión por la Patria, del FIT y algunos partidos provinciales, el Gobierno necesitará de un trabajo muy fino y preciso para saber si la reforma laboral será un obstáculo o no para alcanzar sus objetivos centrales que se propone en la ley.
La Libertad Avanza deberá concretar la convocatoria al plenario en medio de una agenda prevista de antemano para la tardía conformación de 17 comisiones legislativas de la Cámara de Diputados, que va desde este martes hasta el jueves de esta semana. Y, además, llegar al plenario con todos los acuerdos sellados sobre un texto definitivo del proyecto de ley Bases donde los bloques dialoguistas garanticen no solo el dictamen en comisiones, sino los votos en el recinto.
Por otro lado, otros de los escollos que deberá resolver el Gobierno es si incluye o no en el texto definitivo la reforma laboral que los diputados de la UCR redactaron en espejo al DNU 70/23 de Milei, que continúa vigente pero cuyo capítulo laboral frenó la Justicia del Trabajo.
La reunión de Francos con Frigerio, Llaryora y Pullaro
El ministro del Interior, Guillermo Francos, se reunió con los gobernadores de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, Maximiliano Pullaro, Martín Llaryora y Rogelio Frigerio, respectivamente -y quienes ya adelantaron su voto positivo-, para dialogar acerca de la ley Bases y el pacto fiscal. En el encuentro defendieron sus economías regionales y al sector productivo de la región. También pidieron acompañar a Javier Milei en la convocatoria al Pacto de Mayo.
Reunidos en la capital santafesina, Llaryora pidió un aplauso para el presidente Milei y para el ministro del Interior Guillermo Francos. El auditorio lo acompañó cuando destacó que «volver para atrás es un gesto de fortaleza» en referencia a la apertura al diálogo y los cambios que el Gobierno nacional introdujo en la frustrada ley Ómnibus a cambio del acompañamiento de los gobernadores.
En reiteradas oportunidades, Llaryora agradeció la «paciencia» y comprensión de Francos, el puente entre Casa Rosada y las provincias.
Sostener la @RegionCentroOf es fundamental, sobre todo en momentos difíciles, como el que nos ha tocado, pero en nuestras provincias, #Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe hemos estado juntos, defendiendo al #federalismo y a nuestra producción. pic.twitter.com/wLJ8havTfN
— Martín Llaryora (@MartinLlaryora) April 16, 2024
«Sostener la @RegionCentroOf es fundamental, sobre todo en momentos difíciles, como el que nos ha tocado, pero en nuestras provincias, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe hemos estado juntos, defendiendo al federalismo y a nuestra producción», escribió el mandatario de Córdoba en su cuenta de X.
Llaryora subrayó que el nuevo proyecto «tiene un tamizado con puntos que hoy tienen menor nivel de crítica» por lo que auguró la aprobación de la iniciativa. De local, Frigerio consideró que en el Gobierno «aprendieron» y retiraron los artículos conflictivos, esos que en Extraordinarios hicieron fracasar el tratamiento.
Pullaro, el anfitrión, también fue elogioso. De arranque y al recibir la presidencia de la Región Centro que integran con Llaryora y el entrerriano Rogelio Frigerio, señaló a Francos como «un hombre bueno, noble, un hombre que escucha más allá de las diferencias». Por supuesto el radical criticó a los gobiernos anteriores.
«No estuvimos acostumbrados a escucharnos» consideró Pullaro aunque en su tierra el clima político hoy es otro. En primera fila estuvo, junto a intendentes y legisladores actuales y anteriores de distintas fuerzas políticas el exgobernador del PJ Omar Perotti.
Los tres gobernadores, incluido Frigerio -que durante el gobierno de Mauricio Macri ocupó el mismo lugar que Francos-, defendieron el equilibrio fiscal.
Por su parte, el ministro Francos hizo gala de su amistosa gestión. «Me gustaría que la Nación pudiera acompañar. La realidad es la realidad y nos encontramos un Estado devastado, imposibilitado de cumplir funciones esenciales«, excusó el paso de la motosierra sobre subsidios, aportes nacionales y obras.
