La Mesa Política optó por tensar al máximo los tiempos legislativos y empujar la sanción de un paquete de leyes con el objetivo de llegar al 1 de marzo con el terreno despejado para la exposición del Presidente
Con la mira puesta en el discurso del 1° de marzo, la Casa Rosada acelera el paso en el Senado para cerrar una batería de leyes clave antes del inicio de las sesiones ordinarias. El oficialismo apuesta a una doble jornada legislativa que le permita a Javier Milei llegar a esa fecha con victorias concretas bajo el brazo.
La estrategia es coordinada por la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, junto a la Mesa Política que integra Karina Milei, quienes trabajan en la organización de dos sesiones consecutivas en la Cámara alta. La intención es concentrar en apenas 48 horas una serie de votaciones decisivas.
Según se supo, el oficialismo pretende sesionar el jueves 26 y el viernes 27. La idea es avanzar con una agenda cargada que incluye proyectos sensibles tanto en materia institucional como económica.
Para el jueves 26 está previsto tratar la media sanción de la readecuación de la Ley de Glaciares, el pliego de Fernando Iglesias como representante diplomático argentino ante el Reino de Bélgica y la Unión Europea, y la sanción definitiva de la Ley Penal Juvenil, que ya cuenta con dictamen favorable.
En tanto, el viernes 27 el oficialismo buscará aprobar de manera definitiva la reforma laboral —ratificando el texto con la única modificación de la eliminación del artículo 44— y el Acuerdo Mercosur–Unión Europea, que también obtuvo dictamen en el Senado esta semana y quedó habilitado para su tratamiento en el recinto.
La decisión de convocar a dos sesiones consecutivas no tiene demasiados antecedentes recientes. Sin embargo, en línea con el estilo confrontativo del oficialismo, la Mesa Política optó por avanzar al límite del calendario para garantizar la aprobación de un paquete legislativo que deje allanado el escenario para la exposición presidencial del domingo 1° de marzo a las 21.
El cronograma se completa con la sesión preparatoria convocada para el martes 24, en la que se definirán las autoridades de la Cámara. De concretarse, la semana próxima se transformaría en una de las más intensas del período extraordinario.
Antes de llegar al recinto, la reforma laboral deberá atravesar este viernes el paso formal por comisiones, para que el despacho quede listo y pueda ser tratado en la sesión prevista. No obstante, esa instancia también generó controversia.
La convocatoria a comisiones en el Senado despertó críticas opositoras porque fue realizada antes de que la Cámara de Diputados concluyera el trámite del proyecto. Desde la oposición señalaron que el apuro del Gobierno podría abrir flancos para futuras impugnaciones judiciales y cuestionaron la legalidad del procedimiento, al considerar que se avanzó sin contar aún con el expediente formal proveniente de la Cámara baja.
