La medida, publicada en el Boletín Oficial, reemplaza la prohibición previa y establece un nuevo régimen de autorización y fiscalización a cargo del Registro Nacional de Armas (RENAR)
El Gobierno de Javier Milei oficializó este miércoles una resolución que habilita la compra y tenencia de fusiles semiautomáticos de uso civil condicional, marcando un giro en la política de control de armas en Argentina. La medida, publicada en el Boletín Oficial, reemplaza la prohibición previa y establece un nuevo régimen de autorización y fiscalización a cargo del Registro Nacional de Armas (RENAR), ahora bajo la órbita del Ministerio de Seguridad Nacional.
La nueva normativa permite que legítimos usuarios y entidades de tiro puedan adquirir y poseer armas semiautomáticas alimentadas con cargadores removibles —como fusiles, carabinas o subametralladoras de asalto— siempre que superen el calibre .22 LR y cumplan con estrictos requisitos. El objetivo, según el Gobierno, es reemplazar el esquema prohibitivo anterior por un sistema de control más preciso, centrado en la trazabilidad y la justificación deportiva.
Requisitos para acceder al permiso especial
Para obtener la autorización, los solicitantes deberán:
- Identificar el arma con precisión (tipo, marca, modelo, calibre, CUIM y número de serie).
- Contar con un Sector de Guarda tipo G2 aprobado para almacenamiento seguro.
- Presentar una declaración jurada con documentación probatoria y fotografías del arma.
- Abonar la tasa correspondiente, similar a la de la “Tenencia Exprés” y la Tarjeta de Consumo de Municiones (TCCM).
- Acreditar uso deportivo comprobado, mediante certificaciones de entidades de tiro, participación en competencias o aval institucional.
- No tener antecedentes sancionatorios ni trámites pendientes ante el RENAR.
- Tener al menos cinco años de antigüedad como legítimo usuario de armas de uso civil condicional.
- Presentar elementos adicionales que justifiquen la pertinencia de la solicitud, a criterio del RENAR.
La resolución también transforma la estructura administrativa del control de armas: la Agencia Nacional de Materiales Controlados pasa a denominarse nuevamente RENAR, que asume la plena aplicación de la Ley Nacional de Armas y Explosivos N° 20.429. Se derogaron disposiciones anteriores (81/02, 54/04, 155/04 y 239/09), consolidando el nuevo régimen bajo una única autoridad central.
En junio de este año, el Ejecutivo ya había dado el primer paso al derogar un decreto de la era Menem que restringía la compra de este tipo de armamento. Hasta entonces, los civiles solo podían acceder a fusiles semiautomáticos con autorización expresa del Ministerio de Defensa, algo que rara vez ocurría. La resolución actual establece el mecanismo formal para habilitar esas adquisiciones.
Con esta medida, el Gobierno redefine el acceso a armamento de alto calibre en el país, en un contexto de debate sobre seguridad, derechos individuales y control estatal. El impacto de esta decisión en el plano social y político aún está por verse.
