El FMI muestra un claro interés en el éxito del programa del Gobierno argentino y podría ofrecer un nuevo préstamo para incrementar las reservas, lo que eventualmente allanaría el camino para levantar el cepo cambiario. Los encuentros entre el presidente Javier Milei y Gita Gopinath del FMI, así como con el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, han despertado interés.
El Gobierno está evaluando la posibilidad de acceder a un nuevo préstamo externo por un monto de 15.000 millones de dólares, con el propósito de fortalecer las reservas del Banco Central. Esta suma coincide con la mencionada por Javier Milei en relación con la posibilidad de levantar el cepo cambiario.
En una declaración en un programa de televisión, Milei expresó que «Si me dan 15.000 millones de dólares, levanto el cepo mañana y la economía despega». Según informes de la periodista Liliana Franco, esta afirmación se vincula con conversaciones mantenidas por el presidente en una reciente reunión en Washington con la número dos del FMI, Gita Gopinath.
Durante dicho encuentro, Gopinath señaló la reticencia del FMI a respaldar la dolarización, considerando que no forma parte de sus políticas y supondría un riesgo político elevado. Además, los representantes del FMI mostraron sorpresa ante la enérgica aplicación del ajuste por parte de Argentina, que abarca la reducción tanto del déficit fiscal como del cuasi fiscal, alcanzando un 10% del PBI.
A pesar de las críticas del FMI hacia la gestión del gobierno argentino y de la cuantiosa deuda que el país mantiene con el organismo, este último tiene un gran interés en que el programa argentino tenga éxito, ya que podría servir como modelo para otros países en caso de obtener resultados favorables.
Milei conversó sobre este respaldo externo con el secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, a fines del mes pasado. Según fuentes diplomáticas, Blinken ofreció asistencia a Argentina y el presidente solicitó ayuda para reducir la inflación, estimando en 15.000 millones de dólares el monto necesario. A diferencia de ocasiones anteriores, la respuesta de EE.UU. fue más receptiva, dejando abierta la posibilidad de colaboración.
Expertos consideran que la vía más directa para obtener este respaldo es a través del FMI, y si EE.UU. ofrece su apoyo, las probabilidades de éxito son altas. Además, el interés político del gobierno de Biden en ayudar a Argentina podría agilizar el proceso. Sin embargo, se requeriría un nuevo acuerdo entre Argentina y el FMI, ya que no es posible ampliar el crédito existente debido al rechazo de la administración de Fernández a tomar recursos adicionales.
Este proceso necesitará la aprobación del Congreso. Argentina actualmente tiene un acuerdo de 30 meses por un monto de 44.000 millones de dólares, aprobado el 25 de marzo de 2022.
Mientras tanto, se destaca la importancia de la próxima reunión del G7 en Italia el 13 de junio, donde participará Milei invitado por la primera ministra Giorgia Meloni y donde estará presente la titular del FMI.
En el corto plazo, el acuerdo con el FMI experimentaría algunos ajustes. Tras las primeras medidas del programa liderado por el ministro Caputo, el acuerdo prevé, para finales de abril, «el refinamiento del marco de política monetaria y operaciones, para asegurar que esté sólidamente arraigado en planes de mediano plazo bien definidos y comunicados, con objetivos coherentes con la estabilidad de precios«.
Recientemente, el FMI, a través de su portavoz, Julie Kozack, enfatizó la importancia de garantizar un aumento en la asistencia social y la preservación del poder adquisitivo de las jubilaciones. Este mensaje ya había sido comunicado por Gopinath al gobierno argentino, junto con la necesidad de ampliar el consenso político en torno al programa en curso. Según la interpretación en Washington, esta es la forma en que el organismo se «protege» en caso de que el programa implementado por el gobierno argentino fracase.
