Se trata de Alan Claudio Beraud, experimentado diplomático para liderar una embajada renovada, con miras a la eficiencia y el ahorro de recursos.
En una decisión que marca un cambio estratégico, el Gobierno nacional anunció la designación de Alan Claudio Beraud como nuevo Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Argentina en Uruguay, luego de recibir el plácet correspondiente. Beraud, diplomático de carrera con una sólida trayectoria en la Cancillería, se desempeñaba previamente como jefe de la representación ante el Mercosur y la ALADI.
El nombramiento de Beraud viene acompañado de una reestructuración significativa: la Embajada en Montevideo se fusionará con la Representación Permanente ante la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y el Mercosur. Esta medida busca optimizar recursos y reducir costos, alineándose con las políticas de austeridad promovidas por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
La Cancillería confirmó que Beraud asumirá sus funciones una vez que el embajador saliente, Martín García Moritán, complete su misión. García Moritán, quien alcanzó los 71 años, excedió la edad límite para permanecer en servicio activo, lo que también motivó el cambio en la representación diplomática.
El ajuste en la política exterior
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, esta integración permitirá un ahorro significativo en divisas al consolidar dos sedes diplomáticas en una sola. El ministro Gerardo Werthein destacó que la medida forma parte de un plan más amplio de reestructuración que busca eliminar privilegios y reducir disparidades salariales dentro del cuerpo diplomático.
«Estamos avanzando hacia una diplomacia más eficiente y acorde a las necesidades económicas del país. La reestructuración no solo ahorrará costos, sino que también garantizará una mayor coherencia en nuestra representación en Uruguay», explicaron al portal Infobae fuentes oficiales.
Con salarios que oscilan entre 8.000 y 1.500 dólares mensuales, dependiendo del cargo y la ubicación, el objetivo del plan es reducir estas desigualdades y priorizar la gestión eficiente de recursos. El nombramiento de Beraud, con su reconocida experiencia y reputación, refuerza esta estrategia de modernización diplomática.
