La administración de Javier Milei evalúa un nuevo acuerdo con el FMI y un préstamo de fondos privados para fortalecer las reservas del Banco Central. Estas medidas buscan eliminar restricciones cambiarias y apuntalar la estabilidad económica antes de marzo.
El gobierno de Javier Milei se encuentra evaluando estrategias para levantar las restricciones cambiarias y de capitales en los próximos meses. Entre las opciones consideradas, figura la posibilidad de negociar un préstamo con dos fondos de inversión o buscar financiamiento adicional del Fondo Monetario Internacional (FMI). Según un alto funcionario del gobierno, el objetivo es contar con estos recursos hacia febrero o marzo, aunque no se contemplan ambas alternativas simultáneas. El funcionario, que optó por el anonimato, no precisó los nombres de los fondos de inversión ni el monto del posible préstamo.
Argentina ya inició conversaciones con el FMI para establecer un nuevo acuerdo que sustituya al de USD 44.000 millones firmado anteriormente. El ministro de Economía, Luis Caputo, expresó su intención de cerrar este acuerdo durante el primer cuatrimestre del año, con la expectativa de que incluya financiamiento adicional. Sin embargo, no se especificó una cifra concreta. En el pasado, se mencionó que serían necesarios cerca de USD 15.000 millones para eliminar las restricciones cambiarias, pero esa estimación no se actualizó en los últimos meses.
El propósito central de estos recursos sería fortalecer el balance del Banco Central, cuyo nivel de reservas netas es actualmente negativo. Este fortalecimiento permitiría a la entidad monetaria saldar deudas pendientes y restablecer su capacidad para respaldar al peso en el mercado cambiario, lo cual es esencial para desarticular los controles existentes.
En paralelo, el gobierno avanza en negociaciones con bancos para un acuerdo de recompra de deuda, conocido como repo. Este acuerdo podría alcanzar un monto de al menos USD 2.700 millones a lo largo de tres años y se utilizaría para afrontar pagos de deuda externa. Inicialmente, los fondos del repo estaban destinados a cubrir obligaciones en enero, pero se postergarán para julio debido a la disponibilidad actual de USD 4.700 millones para hacer frente a vencimientos inmediatos.
La acumulación de reservas lograda en los últimos meses colocó al equipo económico en una posición más favorable para negociar tanto con bancos como con el FMI. El descenso del riesgo país también contribuyó a esta mejora. Según fuentes cercanas a las negociaciones, el acuerdo con los bancos está próximo a concretarse, mientras que las conversaciones con el FMI podrían culminar en los primeros días de marzo.
Las medidas adoptadas por la administración de Milei, como el ajuste fiscal, la reducción de la inflación y la proyección de un superávit fiscal, facilitarían el cumplimiento de las metas exigidas por el FMI. Estas acciones coinciden con un contexto económico que muestra signos de recuperación, con un crecimiento proyectado superior al 4% para este año, mejoras salariales y un aumento en los depósitos bancarios. Esto refuerza la confianza en la gestión económica y allana el camino hacia la eliminación de las restricciones monetarias.
