Tras la expulsión de Edgardo Kueider, el Gobierno cuestiona el accionar de Victoria Villarruel por presidir la sesión mientras reemplazaba a Milei. El PRO y cuentas cercanas al presidente acusan a la Vicepresidenta de «usurpación de cargo» y exponen una interna cada vez más visible
Luego de que el Senado aprobara la expulsión de Edgardo Kueider —quien fue arrestado recientemente en Paraguay por intentar ingresar al país con más de 200.000 dólares sin declarar—, el Gobierno se replantea su estrategia. Tras descartarse la opción de la suspensión, ahora evalúa respaldar posibles denuncias por incumplimiento de deberes contra la vicepresidenta Victoria Villarruel, buscando declarar nula la sesión y proteger así a Kueider.
Según fuentes de Casa Rosada consultadas, Villarruel no coordinó con el Gobierno la estrategia para llevar adelante la sesión en el Senado, aunque sí avisó con antelación. Desde el oficialismo se esperaba lograr la suspensión de Kueider con el respaldo del PRO y la Unión Cívica Radical (UCR), pero la solicitud de desafuero presentada por la jueza Sandra Arroyo Salgado modificó el panorama, y la oposición «dialoguista» decidió no apoyar.
Durante la votación en el Senado, el presidente Javier Milei se encontraba en viaje hacia Italia. Por esta razón, Villarruel ocupaba temporalmente el rol de titular del Poder Ejecutivo, lo que le impedía presidir la sesión, según argumentan desde Casa Rosada. Algunos legisladores defendieron esta postura en redes sociales y sugirieron que podría dar lugar a una destitución de la presidenta del Senado.
El diputado nacional del PRO, Damián Arabia, estrecho aliado de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, expresó en su cuenta de X que la Vicepresidenta «podría configurar además el delito de usurpación de cargo«.
De ser así, podría configurar además el delito de usurpación de cargo. pic.twitter.com/x6jeWW4Fka
— DAMIÁN ARABIA (@DamianArabia) December 12, 2024
Por otro lado, la cuenta de X Milei Emperador, vinculada al asesor presidencial Santiago Caputo, publicó: «La Vicepresidente presidió una sesión del Senado estando a cargo del PEN por el viaje del Presidente (en un grosero incumplimiento de sus deberes); y los Senadores Nacionales destituyeron a un Senador Nacional sin condena. A favor de cagarnos en las instituciones».
El pasado 20 de noviembre, en una entrevista, Javier Milei afirmó que Villarruel «no tiene ningún tipo de injerencia en la toma de decisiones» del Gobierno nacional. Además, el Presidente agregó: «Está mucho más cerca del círculo rojo, lo que ella llama la alta política, y lo que nosotros llamamos la casta».
También destacó: «No participa de las reuniones de gabinete, decidió no participar. Hace mucho tiempo que decide no participar de las reuniones de gabinete».
Un nuevo indicio de la tensión interna fue la cadena nacional del 10 de diciembre, en la que Milei apareció acompañado por todos sus ministros para conmemorar su primer año al frente del Ejecutivo. La ausencia de Villarruel en aquel mensaje grabado fue notoria y se debió a que no fue invitada a participar.
La expulsión de Edgardo Kueider y el enfrentamiento con Victoria Villarruel evidencian no solo una fractura interna en el oficialismo, sino también una preocupante falta de coordinación en el ejercicio del poder. Mientras el Gobierno prioriza disputas internas y especulaciones sobre denuncias por incumplimiento de deberes, los problemas reales del país quedan en segundo plano. En lugar de brindar soluciones concretas a una ciudadanía golpeada por la incertidumbre económica y social, la administración de Javier Milei parece estar más enfocada en sus propias pugnas de poder, dejando de lado la gobernabilidad y las respuestas que el pueblo espera.
