La legisladora nacional evitó confirmar una postulación para 2027, aunque dejó abierta la posibilidad de competir si el oficialismo lo considera necesario. Al mismo tiempo, volvió a impulsar un entendimiento electoral entre La Libertad Avanza, el PRO y otros espacios políticos de cara a las próximas elecciones
La posibilidad de competir en la Ciudad de Buenos Aires volvió a instalarse en el horizonte de Patricia Bullrich, quien, aunque aseguró que hoy no piensa en una candidatura, dejó abierta la puerta a disputar la Jefatura de Gobierno porteña por La Libertad Avanza (LLA). “Yo puedo ser candidata y me tengo una fe bárbara“, afirmó al referirse a un eventual escenario electoral para 2027.
La senadora nacional remarcó que su prioridad no pasa por definir ahora su futuro político. “No me gusta estar pensando en lo que voy a hacer en un año cuando hace seis meses fui elegida senadora”, sostuvo. No obstante, aclaró que asumiría el desafío si fuera necesario. “Donde yo haga falta, voy a estar“, expresó.
En esa línea, Bullrich recordó el criterio que ya había planteado antes de las legislativas de 2025: “hay un DT y es el presidente”, en alusión a que una eventual candidatura dependería de la decisión de Javier Milei. Además, remarcó que su principal objetivo es que el rumbo del oficialismo tenga continuidad. “Me gustaría que este proyecto de país se profundice, no se corte y que llegue a cada argentino“, señaló.
Más allá de las postulaciones, la legisladora puso el foco en la necesidad de ampliar la base política del oficialismo. En ese sentido, insistió en promover un entendimiento con otros espacios. “Mi convicción, y la he planteado, es que hay que hacer un acuerdo con el PRO, el radicalismo y con ciertos partidos“, afirmó, al tiempo que consideró que los oficialismos locales deberían conservar el liderazgo en aquellos distritos donde ya gobiernan.
Consultada por el escenario porteño y una posible convergencia entre LLA y el PRO, Bullrich sostuvo que la Ciudad necesita una transformación profunda. Si bien reconoció algunos cambios impulsados por Jorge Macri, opinó que todavía falta avanzar en una reducción de la carga impositiva para los vecinos.
En ese marco, sostuvo que la impronta libertaria podría plasmarse tanto en un acuerdo político como mediante una candidatura propia. “Puede ser en coalición, puede ser el mismo Jorge Macri con ministros que tengan esta idea, no es imposible que sea yo”, planteó. Luego reforzó esa idea al asegurar: “Yo puedo ser candidata y me tengo una fe bárbara. Estoy probada en gestiones complejas y la Ciudad no es tan compleja como arreglar la seguridad de un país”.
La senadora también aprovechó para diferenciarse del actual jefe de Gobierno en materia de seguridad y recordó el fin de los piquetes durante su gestión. “No quiero competir con Jorge Macri sobre quién sacó los piquetes, pero es evidente quién sacó los piquetes”, ironizó.
Pese a esas diferencias, reiteró que su preferencia sigue siendo alcanzar un acuerdo entre La Libertad Avanza y el PRO. Incluso señaló que será necesario dialogar con Mauricio Macri para extender una eventual alianza a otros distritos del país.
En ese contexto, mencionó los contactos que ya existieron entre el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y los jefes de bloque del PRO, Martín Goerling y Cristian Ritondo. Sobre esa base, insistió: “el PRO y el radicalismo tienen que estar adentro”.
Durante la entrevista también respaldó la intención del oficialismo de eliminar las PASO, al considerar que permitiría concentrar los esfuerzos en la gestión. Aun recordando que ella misma ganó las primarias presidenciales de 2023, cuestionó que aquel proceso derivó en “una elección horrible de tres vueltas”.
“Eso hay que corregirlo”, afirmó, y agregó que “cuando hay un solo candidato se termina generando un sistema interminable”. En ese sentido, evaluó que, si la disputa electoral termina polarizada entre el oficialismo con sus aliados y el peronismo, “si es una elección de dos mundos, las PASO no van a tener mucha importancia”.
Por último, Bullrich cuestionó la decisión de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner de recurrir a la ONU para intentar revertir la condena en la causa Vialidad. «Es algo que esperábamos todos, que intentara ir a una instancia supranacional para superar lo que dice nuestro sistema jurídico», sostuvo.
La legisladora consideró que el recorrido judicial previo dificulta cualquier revisión internacional. “En todas las instancias se la condenó, cosa que creo que ningún tribunal internacional puede eludir una unanimidad tan importante de los tribunales argentinos”, afirmó, y agregó que la estrategia “tiene una cara que intenta ser jurídica, pero sobre todo tiene una cara política”.
Finalmente, interpretó que la ex mandataria busca apoyarse en el antecedente de Lula da Silva, además de recuperar centralidad dentro del peronismo. “Ya nos habíamos olvidado de San José al 1111; es una jugada para estar en la escena política”, concluyó.
