Un un bono de fin de año para los trabajadores en relación de dependencia del sector privado que integren la franja de clases medias y medias bajas es un hecho y será anunciado por Massa y Alberto cuando regresen de Europa.
Con el dato de inflación de octubre que fue del 6,3% y arroja una suba de precios 76,6% en los diez meses del año, el Gobierno analiza alterativas para contener la caída de ingresos de una clase media que ve pulverizo su poder adquisitivo.
Por caso, el presidente Alberto Fernández ya decidió que decretará «un bono de fin de año» para los trabajadores en relación de dependencia del sector privado que integren la franja de clases medias y medias bajas. Todo indica que lo anunciará en los próximos días, cuando regrese de su gira de Europa, en el marco una nueva reunión del G20.
En cuanto a la posibilidad de que haya un bono una suma fija a fin de año, es una de las tntas cuestiones que divide a la coalicóon de Gobierno, donde existen diferentes posturas. Se trataría de una suma no remunerativa, a pagarse por única vez a cargo de los empresarios o empleadores.
No obstante,
el presidente rechazó de plano el reclamo de sectores del kirchnerismo que impulsaban el pago de una suma fija por decreto, por 3 meses, lo que significaría que se transforme en «remunerativa» y con el tiempo pase a integrar el salario formal, o como anticipo de futuras paritarias, alcanzando a otros ítems para el cálculo de horas extras, vacaciones, o aguinaldos.
«Si fuera suma fija pasaría a formar parte de ahora y para siempre del salario. Por eso lo descartan», reconocen fuentes oficiales.
Lo cierto es que el bono es un hecho. El ministro de Economía, Sergio Massa, y el presidente terminarán de definir el anuncio, posiblemente antes de su regreso a Buenos Aires, este viernes 18.
En las últimas horas, trascendió que el gobierno está pensando en poner un tope para que reciban el bono de fin de año los salarios hasta 100.000 pesos, pero esperaban la difusión del índice de inflación de octubre y el precio de la canasta básica que difundirá el INDEC este martes, para terminar de definir esos puntos.
En ese caso, resta definir, por ejemplo, qué pasaría con los trabajadores que cobran entre $100.000 y $130.000 siguen por debajo de la línea de pobreza calculado por el propio INDEC.
Entre las medidas que anunciaría en los próximos días el Gobierno figura la suba del piso de las asignaciones familiares, medida que se sumará a la reciente suba del piso del impuesto a las ganancias que pagan los empleados en relación de dependencia.
