El pelirrojo de Bélgica, que la rompe todas las semanas en el Manchester City de Pep Guardiola, es uno de los cucos más grandes del Mundial y promete dar batalla a toda costa con su selección.
Kevin De Bruyne es un enganche clásico acoplado al fútbol moderno, amoldado al gusto de Pep Guardiola, quien forjó un excelente creador de juego luego de pescarlo del fútbol alemán, fichándolo por 74 millones de euros al Wolfsburgo.
Uno de los mejores jugadores del mundo por su creatividad con la pelota en sus pies, teniendo como una de sus mejores virtudes el pase al vacío, esos direccionados de tal manera que le facilitan al delantero marcar el gol.
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También integra dentro de su estilo una gran recuperación y sentido de orientación dentro del campo de juego, por lo que puede ordenar al equipo fácilmente y hacerlo jugar con uno o dos toques.
Qatar será la revancha para el «Colo» y para Bélgica, que en los últimos campeonatos promete pero no cumple con las expectativas, salvo en el Mundial de Rusia que consiguieron un meritorio tercer puesto, luego de eliminar a Brasil en cuartos y a Inglaterra en el desempate por la medalla de bronce, tras haber sido eliminado por Francia en semis.
En Qatar, Bélgica deberá enfrentar en fase de grupos a Canadá, Marruecos y Croacia.
«Los Diablos Rojos» tendrán el peso de ser uno de los favoritos para levantar la copa más preciada del fútbol, aunque contienen un gran respaldo por la calidad de sus futbolistas. No solo por De Bruyne, también por Romelu Lukaku, Eden Hazard y el mejor arquero de la temporada Thibaut Courtois.
