El organismo confirmó que los desembolsos no dependen de la aprobación del Congreso, aunque el Gobierno buscará respaldo legislativo. Milei apuesta a su relación con Trump para garantizar el apoyo del Tesoro estadounidense en las negociaciones.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguró que Argentina podrá recibir desembolsos adicionales en el marco del nuevo acuerdo, independientemente de la aprobación del Congreso o de la imposibilidad de su tratamiento legislativo.
“Asegurar el apoyo del Congreso es una decisión de las autoridades tal como lo establece la legislación interna argentina. Un amplio apoyo político y social puede mejorar la implementación del programa”, afirmó Julie Kozack, directora de comunicación del organismo.
Las declaraciones de Kozack despejaron dudas en el Gobierno. Con la confirmación de que el acceso a los fondos dependerá solo de la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, la Casa Rosada avanza con la negociación sin condicionamientos legislativos.
Javier Milei mantiene una posición favorable en el diálogo con el FMI por su vínculo con Donald Trump, quien ejerce influencia en el organismo a través del Departamento del Tesoro. Tras la reunión entre Milei y Trump, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, recibió en Washington al ministro de Economía, Luis Caputo.
Durante el encuentro, Caputo expuso el programa de ajuste económico y las condiciones en discusión con el FMI. La reunión confirmó el respaldo de la administración estadounidense al gobierno de La Libertad Avanza, aunque no garantizó la eliminación de los cuestionamientos técnicos del FMI a la propuesta argentina ni facilitó la aprobación legislativa del nuevo acuerdo.
En el FMI, Argentina es considerada un caso complejo. Funcionarios que participaron en negociaciones previas expresan escepticismo sobre la viabilidad de las medidas propuestas. En este contexto, la directora gerente, Kristalina Georgieva, sostiene una postura cautelosa, protegiendo a su equipo técnico mientras negocia con el gobierno argentino.
Una vez finalizadas las negociaciones, el acuerdo será elevado al Directorio del FMI, que suele tomarse dos semanas para su aprobación. En paralelo, el Congreso debatirá el nuevo entendimiento, en el marco de la Ley Guzmán, que establece la obligación de someter a discusión parlamentaria las nuevas deudas con organismos multilaterales.
El presidente Milei anunció que solicitará el apoyo del Congreso para el acuerdo, asegurando que permitirá avanzar hacia un esquema cambiario más libre y atraer inversiones. Sin embargo, el Gobierno aún no definió si enviará el Staff Level Agreement con detalles técnicos, lo que podría generar objeciones legislativas.
Más allá del debate político y legal, el Ejecutivo enfrenta el desafío de obtener mayorías en Diputados y el Senado. No obstante, el pronunciamiento del FMI dejó en claro que la decisión final dependerá exclusivamente del Directorio del organismo, donde Estados Unidos tiene la mayor influencia.
