Impactarán en las reservas del Banco Central el próximo 23 de agosto. Serán utilizados para pagar los compromisos con el propio organismo multilateral.
Finalmente sucedió: el Fondo Monetario Internacional aprobó este lunes una ayuda especial a sus países miembros como incentivo para afrontar las consecuencias de la pandemia a través de los Derechos Especiales de Giro (DEG). En total, el organismo multilateral repartirá unos USD 650.000 millones entre sus socios.
Así, Argentina recibirá USD 4.300 millones, que ingresarán directamente a las arcas del Banco Central el 23 de agosto próximo.
«Esta es una decisión histórica: la mayor asignación de DEG en la historia del FMI y una inyección de ánimo para la economía mundial en medio de una crisis sin precedentes. La asignación de DEG beneficiará a todos los países miembros, abordará la necesidad de reservas a escala mundial y a largo plazo, generará confianza y promoverá la resiliencia y estabilidad de la economía mundial. En particular, ayudará a los países miembros más vulnerables que están luchando contra los estragos de la crisis provocada por la COVID-19», señaló la Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
En rigor, la Argentina pasará a incrementar sus reservas en US$ 4.355 millones debido a que se repartirá en función de la participación de la cuota, que en el caso de nuestro país es 0,67%.
Pero, lamentablemente, este dinero que se recibirá del FMI no podrán ser utilizados para gastos corrientes ya que se deben liquidar vencimiento con ese mismo organismo este año por el préstamo que solicitó el ex presidente Mauricio Macri, en un contexto en donde avanzan las negociaciones para refinanciar dicho acuerdo.
US$ 3.800 millones de ese capital se deben abonar de acá hasta que termine 2021. El primer vencimiento de capital con el FMI será en septiembre próximo, cuando el país deberá afrontar cerca de unos US$ 1.800 millones. Otra suma similar de pago de deuda con el FMI está pautada para fin de año, el 30 de diciembre.
Ya es un hecho que los DEG serán utilizados para asumir estos compromisos. A pesar de que existía una discusión interna en el FDT, la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, lo rectificó la semana pasada en un acto proselitista: «Anoche (por el viernes último) Alberto me decía que en unos días van a ingresar los Derechos de Giro. El FMI decidió entregarle dólares a los países por los estragos de la pandemia. Nosotros no vamos a poder, porque en el 2018, después de que en el 2015 tuviéramos un país sin deuda, ahora debemos 45 mil millones de dólares al FMI, además de los 70 mil que se reestructuró la deuda el año pasado».
En la práctica, para la Argentina no serán más que tres movimientos de asientos contables en las reservas de la Argentina en poder del FMI ( uno de entrada, en agosto, y dos de salida, en septiembre y diciembre), debido a que la asignación de DEG son del FMI y los vencimientos también.
