La triunfante Graciela Camaño denunció durante la mañana que gente de Lobato pagaba el voto a 20 pesos a través de un sistema de stickers con código de barras, donde integrantes de la lista daban el dinero incluso en la puerta de las escuelas.
Enterada de esto la diputada concurrió personalmente a la Comisaría 9ena de Ballester a radicar la denuncia de compra de votos por parte de la gente que acompañaba al Osvaldo Lobato. El comisario junto a Camaño se apersonaron a la escuela Nro 19 de la calle Jujuy en Malaver, cercana a la comisaría y allí detuvieron a una mujer que portaba un gorro y una bolsa roja, supuestamente para ser identificada por los militantes que iban a votar por el metalúrgico.
LaNoticiaWeb pudo comprobar que con el paso de la jornada, éste pasó a ser el tema del día y pudo ser capitalizado por Camaño al momento, quien denunció públicamente una supuesta compra de votos también en otras escuelas como la 1 de San Martín, la 69 de la calle Corrientes, la 47 de la calle Quintana en Ballester y la 13 de Suárez, entre otras.
“Han apostado una persona por escuela con una bolsa y un gorro rojos que reparte stickers como prueba para después pagarle el voto a 20 pesos, un sistema que ya fue usado por el peronismo de San Martín”, le dijo telefónicamente Graciela Camaño a nuestro director en las primeras horas de la tarde. Incluso en la escuela 31 de Villa Hidalgo más de un militante puso confundido el sticker con la boleta y el sobre en la urna para recibir el dinero a cambio.
Al mediodía, el concejal José María Fernández habría dado la orden de cortar su instrumentación. Un hecho que a la luz de la rotunda victoria de Camaño sobre Lobato, 62% a 38% actuó como un verdadero boomerang sobre la lista derrotada.
Por este tema también se registraron serios incidentes en la escuela 13 de Barrio Independencia, donde un integrante del lobatismo tuvo que ser internado con lesiones de gravedad en el sanatorio de la UOM por escaramuzas con integrantes de la otra lista. Por la zona se escucharon tiros a la salida de un remise que llevaron militantes a votar.
Por Eduardo Román

