Salvai recibió a varios referentes de la UCR para evitar tensiones con PRO. Vidal bajó la orden de convocar a dirigentes de las tres vertientes del radicalismo bonaerense para calmar un poco las aguas e intentar reforzar la unidad, cuestión que sería oficializada luego de la reunión con el Comité Nacional. Faltazo de Ricardo Alfonsín.
En un intento de evitar que se repitan las fricciones de las últimas semanas, en las que la UCR bonaerense cuestionó las alianzas que María Eugenia Vidal cerró con intendentes del peronismo, el ministro de Gobierno provincial, Federico Salvai, recibió ayer a referentes del radicalismo en la sede del Banco Provincia.
El único ausente en el almuerzo fue quien más criticó las alianzas de Vidal y la falta de consulta a la UCR: el diputado Ricardo Alfonsín , quien se excusó por la reunión de reforma política que se realizó ayer en el Congreso. Su ausencia fue cuestionada más por sus pares del radicalismo que por los funcionarios de Pro.
La reunión se cerró con el compromiso de repetir los encuentros periódicamente (se habló de 15 días), tanto para resolver los problemas de convivencia en Cambiemos como para que los radicales puedan opinar sobre la marcha del Gobierno. "Si esta reunión se hubiera hecho antes nos podríamos haber ahorrado problemas", fue uno de los reproches -pocos, según las fuentes consultadas- del almuerzo.
Vidal estuvo representada por Salvai; su secretario general, Fabián Perechodnik, y el vicepresidente de la Cámara de Diputados provincial, Manuel Mosca, además de los intendentes Jorge Macri (Vicente López), Néstor Grindetti (Lanús) y Ramiro Tagliaferro (Morón).
La UCR tuvo como rostros al vicegobernador Daniel Salvador, a tres intendentes del interior, al diputado Jorge Silvestre y al senador Carlos Fernández. Este último, cercano a Alfonsín, que también envió al almuerzo al secretario del comité provincial, Ricardo Sánchez.
