La reunión del Consejo Directivo impulsada por el camionero y sus aliados para engrosar la marcha de protesta del 22 de febrero tuvo como ausentes a los "gordos”, los independientes y colectiveros de la UTA.
El enfrentamiento entre el presidente Mauricio Macri y Hugo Moyano impactó de lleno en la CGT, ya que expuso su fisura. Es que la reunión del Consejo Directivo en la sede de Azopardo 802, impulsada por el camionero y sus aliados para engrosar la marcha de protesta del 22 de febrero tuvo varios ausentes.
Se trata de sectores de peso dentro de la central, los "gordos" de los grandes gremios de servicios (Sanidad, Comercio) y los "independientes" (UOCRA y Obras Sanitarias). También, los colectiveros de la UTA, los metalúrgicos de UOM y los docentes de UDA, entre otros.
En rigor, la convocatoria a la reunión fue firmada por dos de los tres triunviros. Quien no estampó su rúbrica fue Héctor Daer.
Así se expone la fractura de la CGT, acelerado por los vaivenes del triunvirato acerca de la reforma laboral y por las causas contra Hugo Moyano y Luis Barrionuevo. Casualmente, los dos impulsores de la marcha del 22.
La protesta tiene como ejes el rechazo a las reformas previsional y laboral, y al tope de 15% por todo concepto planteado por el Gobierno para los aumentos salariales en la ronda de paritarias de este año, así como maniobras del Ejecutivo tendientes a limar el poderío del sindicalismo tradicional.
