Fueron dos proyectos relacionados a la "campaña sucia", que fueron derivados a Comisión. “El oficialismo tuvo una actitud fachista”, protestó Hilding Ohlsson. El subsecretario Federico Suñer fue el más apuntado luego de una marcha contra la Inseguridad. Mensajes apócrifos, recuerdos de viejas campañas y denuncias a vecinos. Además se aprobó una prórroga sobre los informes que debe presentar el Ejecutivo en relación al megaemprendimiento en AYSA. La intención del cuerpo es llegar con la mayor información posible a los sanisidrenses antes de iniciar las obras.
La Orden del Día en el Concejo Deliberante de San Isidro aparecía cargada de proyectos que ingresaron en Comisión. Pero el intercambio se encendió en los puntos 36 y 37, donde se expresaba el repudio “a la campaña de desprestigio en la vía pública”, y se solicitaban informes sobre “denuncia penal o alguna otra medida contra vecinos que reclamaban mayor seguridad”.
Todo empezó hace algunas semanas, cuando se realizaron algunas denuncias sobre episodios de inseguridad inexistentes, que cuando se revisaron las cámaras del Municipio se advirtió que las acusaciones de algunos vecinos no expresaban datos reales. Luego, hace algunos días, se difundió un audio de Whatsapp que alertaba sobre una banda que secuestraba niños en una combi. En redes sociales se viralizó la amenaza y un grupo de vecinos congregados en un foro de seguridad decidió pedir explicaciones y organizar una marcha contra la inseguridad.
En paralelo, llamativamente, aparecieron afiches con las firmas apócrifas de la concejal Marcela Durrieu, del Frente Renovador, y de Marcos Hilding Ohlsson, de ConVocación por San Isidro. En sintonía, en las redes sociales de los ediles, usuarios con poco historial descargaron agravios políticos y personales. Un cocktel variopinto para sembrar el debate en el recinto.
“El subsecretario de Prevención Ciudadana Federico Suñer hizo una denuncia a los vecinos que replicaron esos mensajes en redes sociales y que organizaron la marcha. Es una actitud fachista. Es muy grave”, acusó el vecinalista Hilding Ohlsson. “El mensaje que se transmite es: no te quejes porque te voy a denunciar”, agregó.
Otra de las apuntadas en los afiches apócrifos fue Marcela Durrieu. Visiblemente afectada expresó que “esto es una ironía horrible: que el aparato estatal haga inteligencia a los vecinos en una marcha contra la inseguridad, y no investigue a quienes cometen delitos”. Y advirtió: “Suñer tiene que renunciar”.
La postura del possismo la defendió Pablo Fontanet: “El oficialismo no perpetró esta campaña. Estamos en contra de estos mensajes apócrifos”. El concejal recordó un conjunto de denuncias falsas sobre hechos de inseguridad y audios truchos: “Eso es campaña sucia”. Y agregó: “En San Isidro nos hacemos cargo de la seguridad. Pero cada jurisdicción tiene sus competencias.
Desde el peronismo, Fabián Brest manifestó: “Esos afiches son un golpe a la institucionalidad del Concejo Deliberante. Quien los colocó tiene una actitud autoritaria y antisistémica”.
La oposición pretendía debatir sobre tablas el proyecto, que finalmente se derivó a Comisión junto al punto 37. Sobre este expediente, el concejal de ConVocación Manuel Abella, opinó que “estamos discutiendo si el Municipio tiene que perseguir a vecinos que denuncian y participan, o si persigue delincuentes”.
Además, se aprobó un proyecto del concejal peronista Fabian Brest con acompañamiento del radical Jorge Álvarez para abrir el expediente del proyecto de un shopping de la empresa Cencosud en el predio de Beccar donde funcionó una gran planta de Obras Sanitarias y AySA. La idea es que todos los vecinos puedan realizar observaciones de factibilidad y estudios de impacto ambiental, así también como un análisis de la funcionalidad de los servicios y obras a realizar. También el pedido de una amplia campaña de difusión a todos los vecinos del distrito brindando información sobre el megaemprendimiento.

