Una de las aristas más difíciles de afrontar para una política criminal que se precie es la detección y judicializacion de las sociedades delictivas mixtas: delincuente común y funcionario público.
Pretender desconocer está inter-relación llevará al fracaso de cualquier diseño estratégico para enfrentar delitos, tales como el narcotrafico.
Los recursos con los que cuenta el delincuente son limitados, individuales y segmentados a su esfuerzo personal. Más cuando el Estado a través de espurios funcionarios pone a disposición sus recursos esa capacidad operativa se multiplica y expande.
Debemos aplicar criterios de abordaje criminológicos modernos para quitar ese velo y sincerar los discursos: el delito no es una invención de la genética ni mucho menos un problema individual.
El Dr. Dieguez Ontiveros profundizará estos conceptos y otros en la conferencia que dictará Rosario, en el 1er Congreso Internacional de Seguridad Integrada, este sábado 9 de septiembre.

