En una extensa sesión quedó aprobado el ejercicio fiscal de la gestión de Gustavo Posse. A excepción de la concejal del FAP, Florencia Longo, la oposición en su conjunto votó el rechazo.
Con 23 concejales presentes- Ricardo Aragona está de licencia por un problema de salud- y en una extensa sesión, el Concejo Deliberante de San Isidro aprobó la rendición de cuentas del ejercicio fiscal 2012.
El debate lo abrió el concejal peronista Pablo Fontanet, que defendió la ejecución presupuestaria del oficialismo: “Tuvimos un presupuesto altamente estructurado que ha cumplido las metas propuestas”, afirmó, y destacó que “este año no ha venido al Concejo ningún proyecto de ampliación presupuestaria”.
“Más allá de la valoración política que podamos hacer nosotros, también está la valoración de los vecinos sobre esta rendición. El vecino utiliza los servicios municipales y disfruta de calles iluminadas y limpias. Entiendo yo que ese vecino, al igual que este cuerpo, aprueba esta rendición de cuentas”, cerró su intervención.
A continuación el edil de Convocación por San Isidro, Marcos Hilding Ohlsson, anticipó su voto negativo y señaló que “los indicadores y metas son más bien un relato no contrastable con datos objetivos”.
“Es cierto que no se subejecutó el presupuesto como otros años, las cuentas fueron más acertadas y el marco general fue más prolijo y tenemos que reconocerlo”, ponderó, al tiempo que criticó que la documentación pública no se digitaliza.“Hay una decisión política de no hacer pública la información. En vez de buscar rendir cuentas se busca esconderlas”, apuntó. Y concluyó: “Criticamos al gobierno nacional porque el INDEC miente, acá el municipio también miente con cuánto es el aumento de tasas”.
Por su parte, el titular del bloque del Frente para la Victoria, Santiago Cafiero, expresó: “Esta rendición de cuentas marca una vez más una visión de San Isidro excluyente, sin integración, participación, ni justicia social”.
“San Isidro no presenta un programa de gobierno relacionado a las prioridades de los vecinos. El presupuesto está pensado para llegar a vecinos que no tienen problemas graves, los programas sociales son de muy baja cuantía o financiados por el gobierno nacional o provincial. La falta de ejecución del 22 por ciento del presupuesto de obras públicas habla de que no hubo una mirada con respecto a las necesidades de la gente”, indicó.
El vecinalista Pablo Chamatrópulos también adelantó su voto por la negativa y opinó que “el oficialismo no vive esto como una rendición de cuentas. Lo presentan para cumplir con la formalidad, se completan los cuadros con información que a veces coincide y a veces no”.
“La documentación no se abre, el oficialismo tiene una dificultad para mostrar los papeles. Nadie oculta algo porque sí”, aseveró.
El concejal radical Jorge Álvarez cruzó las afirmaciones del kirchnerista Cafiero: “De cada diez pesos casi tres van destinados al funcionamiento del sistema de salud pública, que atiende a todos los sectores sociales con un servicio de alta calidad”, defendió.
“Cuando se habla de un presupuesto estructurado no se habla de ser un cabeza dura. Sencillamente se habla de una estructura de administración que tiene un tiempo y un tipo de ejercicio que hace a la previsión del gasto. Hay que resaltar que acá siempre hubo previsión en términos de que se ha gastado con racionalidad y nunca más de lo que se recauda”, señaló.
Finalmente se pasó a votación y la rendición de cuentas quedó aprobada con las doce manos del oficialismo más el voto de la edil del FAP, Florencia Longo. La oposición reunió diez votos por la negativa.

