El ex presidente endureció su postura contra La Libertad Avanza y lanzó un documento crítico sin avisarles a gobernadores ni a Jorge Macri. En el PRO crecen las tensiones internas y los movimientos marcados por la necesidad de preservar identidad propia frente al avance libertario
La difusión del documento crítico del PRO contra el gobierno de Javier Milei terminó de exponer las tensiones internas que atraviesan al macrismo, donde hasta ahora predominaba el silencio frente al escándalo político que rodea a Manuel Adorni. El movimiento profundizó las dudas sobre el vínculo futuro con La Libertad Avanza y abrió una nueva discusión sobre la estrategia electoral rumbo a 2027.
Hasta el fin de semana, gran parte de la dirigencia amarilla había optado por una postura cautelosa frente a las inconsistencias patrimoniales que complican al jefe de Gabinete. Esa prudencia contrastaba con la actitud de Patricia Bullrich, quien quedó prácticamente sola dentro del oficialismo al exigir públicamente que Adorni acelerara la presentación de su declaración jurada.
Pero el comunicado partidario difundido este domingo alteró ese equilibrio y generó un fuerte cimbronazo interno en el PRO. El texto, impulsado desde el entorno más cercano de Mauricio Macri, dejó al descubierto diferencias sobre cómo posicionarse frente al oficialismo libertario.
ATENTI PRO GOBERNADORES: el comunicado de ayer no fue consensuado con los tres mandatarios provinciales (Jorge Macri, Frigerio y Nacho Torres) ni tampoco con Guillermo Montenegro. Se sorprendieron al verlo publicado ayer en redes sociales. https://t.co/T0Qef9egUY
— Ezequiel Spillman (@ezequielmauro) May 11, 2026
En el partido reconocen que la iniciativa se manejó con extremo hermetismo. Gobernadores y referentes importantes del espacio no fueron consultados antes de su publicación. Dirigentes cercanos al expresidente admitieron que mandatarios como Ignacio Torres, Rogelio Frigerio y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, se enteraron del documento directamente por redes sociales.
El alcalde porteño fue además el único dirigente de peso que tomó distancia públicamente de la jugada. Durante una entrevista televisiva cuestionó la falta de consulta interna y aprovechó para responderle a Fernando de Andreis, uno de los principales operadores políticos del expresidente.
El cruce surgió después de que De Andreis criticara a Bullrich por su acercamiento a La Libertad Avanza y sostuviera que ese movimiento “destruye mucho la confianza”. La respuesta de Jorge Macri fue inmediata: recordó que el propio De Andreis había sido elegido diputado nacional en una lista encabezada por la actual senadora libertaria.
Las diferencias internas terminaron reforzando una sensación que atraviesa hoy al PRO: la falta de una estrategia clara de cara a las presidenciales de 2027. Esa indefinición mantiene paralizado al partido y condiciona los movimientos de buena parte de la dirigencia.
El documento difundido por el PRO evitó mencionar directamente a los principales referentes libertarios, aunque dejó críticas implícitas hacia el funcionamiento político del oficialismo. La ambigüedad también alimentó nuevas incógnitas: si el macrismo competirá con candidato propio o si finalmente avanzará hacia un acuerdo electoral con La Libertad Avanza.
Dentro del partido reconocen que esa discusión todavía está completamente abierta. Algunos sectores creen que Mauricio Macri busca preservar la identidad política del PRO frente al avance libertario, aunque no necesariamente volver a competir por la Presidencia.
En el entorno del expresidente recuerdan que la preocupación por el rumbo político del partido empezó a consolidarse meses atrás, durante encuentros partidarios donde comenzó a instalarse la idea de que el PRO debía representar “el próximo paso” luego de la experiencia libertaria.
Sin embargo, nunca terminó de consolidarse una alternativa concreta para enfrentar electoralmente a Milei. Esa falta de definiciones explica por qué gran parte de los dirigentes evita confrontar abiertamente con el Gobierno nacional.
La llegada de Milei al poder alteró además el lugar histórico que ocupaba el PRO dentro del sistema político. En el macrismo admiten que La Libertad Avanza absorbió varias de las banderas que antes identificaban al partido fundado por Macri, aunque con un discurso mucho más radicalizado.
Ese corrimiento político también explica por qué varios dirigentes amarillos terminaron incorporándose al gabinete nacional o manteniendo vínculos de cooperación con la Casa Rosada. Durante meses predominó una lógica interna: evitar romper con un gobierno que todavía conserva apoyo social y que podría consolidarse como principal referencia electoral del espacio no peronista.
