Alejandro Domínguez puso paños fríos a la situación que lo envolvió en la polémica junto al “Torito”, con el que comparte concentración y una gran amistad. “Tenemos una relación con la confianza tal como para decirnos las cosas, pero fue una pavada”, expresó el delantero, quien también admitió: “No soy de recriminar cuando termina una jugada, pero es mi forma de ser”.
En diálogo con Las Voces del Fútbol de Radio 9, Alejandro Domínguez fue cuestionado por la situación que vivió con Fernando Cavenaghi sobre el final del partido, en el cual quedó expuesta una diferencia tras una discusión por una jugada. “Tengo una amistad en la que tenemos la confianza para decirnos las cosas, fue un reproche normal de él y yo contesté, sucede con todos los jugadores, es algo normal”, bajándole los humos al hecho.
“¿Dicen que no me puedo pelear con Cavenaghi porque es un pan de Dios? Eso dicen”, bromeó el ex Valencia, quien buscó la raíz del conflicto: “Por mi forma de ser, no soy de recriminar después de una jugada porque ya pasó, fue una pavada”. Y dio por cerrado el tema: “Hablamos después con Almeyda presente. Hay periodistas que tienen otra intención, pero no pasa nada”.
Por otra parte, el “Chori” también abordó un entredicho que había mantenido la semana pasada con el “Beto” Alonso, una de las glorias máximas de River. “Respondí a algo que quizás no debería haber hecho porque no necesito discutir con un ídolo del club, pero dije lo que pensaba y a muchos no les gustó”, manifestó y confió que no se siente ni enojado ni nervioso como se dijo.
River terminó la primera fecha de la segunda rueda, puntero junto a Instituto y Central, y al ser consultado sobre el rival más fuerte al que ve en su pelea, se quedó con la “Gloria”: “Es el más duro, pero por lo que se ve, va a estar peleado. Ojalá podamos sacar diferencia antes”. Y por último, Domínguez no eligió una posición en particular para jugar: “Me siento cómodo en cualquiera, uno siempre intenta hacer lo mejor. Si bien hay altibajos, me siento contento”.
