Productores y entidades rurales advierten sobre un panorama insostenible para 2025. Reclaman la eliminación de retenciones y alertan sobre el impacto de los costos impositivos y la caída de los precios internacionales, mientras crece el descontento hacia el gobierno de Javier Milei.
El sector agrícola enfrenta una situación crítica marcada por precios internacionales en caída, costos operativos en alza y una carga impositiva que asfixia a los productores. Desde pequeños agricultores hasta entidades como la Sociedad Rural de Rosario coinciden en que la economía del campo se encuentra en un punto de inflexión.
Una reconocida dirigente agraria, en declaraciones reservadas, describió el escenario como «la tormenta perfecta». Según explicó, los bajos precios futuros de los granos, los costos elevados y los alquileres altos configuran un panorama de grandes dificultades. En el sector destacan que el 2025 será decisivo para la eliminación definitiva de las retenciones. De lo contrario, advierten, las operaciones continuarán generando pérdidas.
En este contexto, las críticas hacia el gobierno de Javier Milei se intensificaron. En redes sociales, el creador de contenido Alexagro1983, conocido por su postura antiperonista, ironizó sobre la inacción del presidente para reducir la carga fiscal. «Parece la motosierra de Milei, no arranca. Así no vamos a cortar nunca las retenciones», afirmó en uno de sus videos. Otros productores compartieron el descontento, señalando que las retenciones actuales se ubican en el 33% para la soja y el 12% para el trigo y el maíz.
Hernán Derva, operador comercial de una corredora de cereales en Rosario, explicó que la carga impositiva representa actualmente el 64% de la producción. Este impacto se agrava a medida que los precios de los granos disminuyen. En enero, el precio de la soja en Chicago alcanzó los 500 dólares por tonelada, pero ahora se sitúa en 350 dólares. Además, muchos productores que esperaban un tipo de cambio más favorable tras la devaluación del gobierno decidieron retener granos, perdiendo competitividad.
Las expectativas están puestas en marzo, cuando se espera que el gobierno anuncie medidas coincidiendo con el inicio de la cosecha. Aunque los productores demandan una eliminación total de las retenciones, algunos esperan al menos una reducción del 33% al 30% para la soja. Sin embargo, la falta de lluvias en las próximas semanas podría complicar aún más el panorama.
En el plano internacional, las condiciones también juegan en contra. Estados Unidos está subsidiando a sus productores, mientras que las tensiones comerciales entre ese país y China podrían deteriorar aún más los precios globales. En este marco, el campo argentino, que apoyó masivamente a La Libertad Avanza, comienza a mostrar signos de descontento. Algunos, como Alexagro1983, incluso sugieren que será necesario «cambiar de motosierra o de políticos» si las promesas de campaña no se cumplen.
