Fue en el marco de la causa FIFA Gate, la red de sobornos llevada a cabo por empresarios y dirigentes de fútbol
En la causa del FIFA Gate parece no haber límites: en las últimas horas, el banco suizo Julius Baer (BJB) admitió haberle pagado 30 millones de dólares en sobornos al difunto expresidente de la AFA y vicepresidente senior de la FIFA, Julio Humberto Grondona, y ahora deberá pagar una multa de 79 millones a la Justicia de Nueva York, según informó fuentes de aquel país.
El banco suizo de operaciones internacionales admitió que desembolsó 36 millones de dólares en coimas que iban desde ejecutivos de empresas de transmisión de partidos de fútbol -menciona a Alejandro Burzaco de Torneos y Competencias-, a dirigentes del fútbol sudamericano para obtener beneficios en los derechos televisivos en las distintas competencias.
Este sistema era manejado por el argentino Jorge Luis Arzuaga, gerente de relaciones del banco que trabajaba en las oficinas del banco en Montevideo (Uruguay) y Zurich (Suiza). Se declaró culpable en junio de 2017 y fue sentenciado a tres años de libertad condicional en noviembre de 2020.
Arzuaga admitió haber recibido pagos en subcuentas del BJB por parte de empresas mediáticas de Sudamérica entre febrero de 2013 y mayo de 2015, cuando se produjo la operación del FBI que detuvo a varios dirigentes de Conmebol en el hotel Baur Au Lac de Zurich, donde se alojaban por motivo del Congreso de la FIFA que iba a reelegir como presidente de la entidad a Joseph Blatter.
Según el reporte, Grondona recibió 30 millones de dólares correspondientes al otorgamiento de derechos de transmisión de los Mundiales de 2018, 2022, 2026 y 2030. De ese monto, 25 millones fueron transferidos a una subcuenta del banco suizo.
Por otra parte, Burzaco también reveló que pagaron sobornos millonarios en dólares a distintos directivos de la Confederación Sudamericana para obtener los derecho de las Copa América Chile 2015, Brasil 2019 y Ecuador 2024, además de la Centenario en EE.UU en 2016 y partidos de Copa Libertadores.
Entre los directivos que aparecen recibiendo los sobornos se encuentran a Eugenio Figueredo, ex miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA y ex presidente de la Conmebol y de la Asociación Uruguaya de Fútbol; a Marco Polo Del Nero, otro ex miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA y ex presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF); José María Marín, también ex titular de la CBF; al paraguayo Juan Ángel Napout, ex vicepresidente de la FIFA y ex titular de la Conmebol, y al boliviano Romer Osuna, ex miembro de la FIFA y ex tesorero de la Conmebol.
Arzuaga y Burzaco negociaron con la Justicia y admitieron los delitos hechos a cambio de una reducción de sus penas. Por otro lado, se menciona que los argentinos dueños de la empresa “Full Play”, Hugo y Mariano Jinkis (padre e hijo) también participaron de sucesos delictivos aunque ambos se encuentran en libertad en la Argentina luego de que el juez federal Claudio Bonadío rechazara su extradición a los Estados Unidos en 2016, según los documentos presentados ante la Corte de Nueva York.
