La experiencia con Victoria Villarruel cambió la lógica del oficialismo para 2027. En la Casa Rosada ya definieron el perfil del futuro compañero de fórmula de Javier Milei, con un requisito central: lealtad absoluta al Presidente
Javier Milei confirmó que ya eligió a la persona que lo acompañará en la fórmula presidencial para las elecciones de 2027, aunque decidió mantener el nombre en reserva. El anuncio se produjo en medio de la profundización de la crisis con la vicepresidenta Victoria Villarruel, una experiencia que, aseguran en la Casa Rosada, modificó por completo los criterios para definir a quien ocupará ese lugar en un eventual segundo mandato.
«Tengo definido mi compañero de fórmula para el año que viene, pero prefiero reservarme el nombre por el momento», afirmó el Presidente, sin brindar más detalles sobre la identidad del elegido.
El vínculo entre Milei y Villarruel lleva meses completamente roto. Desde el inicio de la gestión, la relación entre ambos se fue deteriorando hasta quedar reducida al plano estrictamente institucional, una tarea que hoy recae principalmente en la senadora Patricia Bullrich.
«Después de lo que pasamos con Villarruel, no vamos a permitir que el vice no responda a Casa Rosada. Eso se termina», resumió una fuente del oficialismo.
La tensión volvió a escalar en los últimos días. Villarruel cuestionó al Presidente luego de que respaldara las declaraciones de la diputada Lilia Lemoine, quien había acusado a la vicepresidenta de coordinar acciones contra el Gobierno junto a Marcela Pagano, exintegrante del bloque oficialista. Además, la titular del Senado criticó el decreto firmado por Milei que habilita la expulsión de extranjeros que agravien al país o a sus ciudadanos.
Las declaraciones provocaron una fuerte respuesta del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien calificó las expresiones de Villarruel como “barbaridad”, “disparate” y “falta de sentido común”. La vicepresidenta replicó acusándolo de integrar la “casta política” que el espacio libertario prometió combatir durante la campaña de 2023.
Con la estrategia para buscar la reelección ya en marcha, en el oficialismo aseguran que el futuro compañero de fórmula deberá responder plenamente a la conducción presidencial y mantener un alineamiento absoluto con la Casa Rosada.
«El candidato es línea de él. Si bien se lleva la marca y se desdibuja el vice, pasada la experiencia con Victoria, no queda otra que alguien de su plena confianza», explicó un funcionario sobre el perfil que busca el Gobierno.
Aunque el nombre permanece bajo siete llaves, en Balcarce 50 circulan distintas alternativas. La salida de Manuel Adorni, en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, modificó el escenario interno, ya que era uno de los dirigentes que aparecía con mayores posibilidades de integrar una fórmula presidencial.
En ese nuevo contexto, algunos sectores del oficialismo consideran a Patricia Bullrich como la “candidata natural” para acompañar a Milei, mientras que otros impulsan figuras del círculo más cercano al Presidente, entre ellas la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
Desde el Gobierno también sostienen que una eventual ampliación de la representación libertaria en el Congreso, especialmente en el Senado, reduciría considerablemente el margen político del próximo vicepresidente, que tendría una autonomía mucho menor a la que ejerció Villarruel durante los primeros años de la gestión.
En paralelo, Bullrich alimentó las especulaciones sobre su futuro político. En los últimos días aseguró que podría competir por la Jefatura de Gobierno porteña si el Presidente se lo pidiera y reiteró que estará “donde haga falta”. Más tarde dejó abierta la posibilidad de disputar la Presidencia en 2031, una vez finalizado un eventual segundo mandato de Milei.
Mientras algunos dirigentes interpretan las declaraciones presidenciales como una señal para ordenar las aspiraciones dentro de La Libertad Avanza, otros sostienen que la decisión ya fue tomada y que el nombre permanecerá en reserva hasta que el calendario electoral indique el momento de hacerlo público.
