Desde la asunción de Javier Milei como presidente, la deuda con los importadores aumentó, aunque en los próximos meses esperan que se estabilice con el ingreso de dólares.
El presidente de la Nación, Javier Milei, tiene el foco puesto en estabilizar la economía en medio de una crisis social pocas veces vista. Sin embargo, hay un ítem que lo mantiene preocupado: la deuda por importaciones se incrementó en 9.470 millones de dólares entre diciembre y febrero producto de la decisión del Banco Central de postergar efectivamente la cancelación.
«Entre diciembre de 2023 y febrero de este año, el Banco Central compró en el mercado cambiario US$7.714 millones. El mecanismo que posibilitó el atesoramiento de divisas fue, principalmente, el aplazamiento del pago de importaciones o, en otras palabras, la generación de nueva deuda comercial», señaló un informe de la consultora Analytica.
En el mercado financiero afirman que la autoridad monetaria tiene problemas para comprar divisas de forma genuina y no de forma ficticia. Durante diciembre y enero se pagaron apenas el 21 % de las importaciones de bienes, más de 5 puntos porcentuales por debajo del mínimo de la serie.

En el período en estudio, las compras externas devengadas alcanzaron los 12.949 millones de dólares mientras que las efectivamente pagadas totalizaron 3.479 millones. Las cifras dan cuenta de una brecha de 9.470 millones, deuda comercial que comenzará a regularizarse en los próximos meses.
En el trimestre analizado, la caída porcentual interanual más importante de importaciones efectivamente pagadas se dio en Electricidad (-94,4%).
También sobresalieron las mermas en Maquinaria y Equipos (-86,4%); Comercio (-82,2%); Industria Química, Caucho y Plástico (-80,4%); Alimentos, Bebidas y Tabaco (-77,9%); e Industria Automotriz (-76,1%). De significativa magnitud, pero menos pronunciadas, fueron las bajas en Metales Comunes y Elaboración (-65%), Resto de sectores (-58,2%) y Petróleo (-52%).
«Estos porcentajes representaron tanto la imposibilidad de acceder al mercado de cambios como, principalmente en enero y febrero, menor demanda producto de la caída en el nivel de actividad», indicó la consultora Analytica.
