La dirigencia justicialista bonaerense se trasladó a Mendoza para los festejos del 25 de Mayo, al cumplirse 4 años de gestión de Kirchner. La noche previa al acto los intendentes de la provincia de Buenos Aires cenaron en la intendencia de Maipú.
Los jefes comunales presentes en el asado fueron Julio Pereyra, de Florencio Varela; Hugo Curto, de Tres de Febrero; Mario Ishi, de José C. Paz; Oscar Zilocchi, de San Miguel; Osvaldo Amieiro, de San Fernando; Baldomero “Cacho” Álvarez de Olivera, de Avellaneda; Martín Sabatella, de Morón; Juan José Mussi, de Berazategui; Julio Alak, de La Plata; Juan De Jesús, del Partido de La Costa; Sergio Villordo, de Quilmes; Andrés Arregui, de Moreno; Alejandro Granados, de Ezeiza y Alberto Descalzo, de Ituzaingó.
El tema recurrente de la noche fue aquel que aqueja a todos los jefes comunales por estos días: la confección de las listas distritales, las candidaturas, las colectoras y los destinos políticos personales, en base a la decisión que finalmente adopte el Presidente.
Además, los comensales hicieron referencia a la versión que señala que el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Alberto Balestrini, podría ser el compañero de fórmula de Daniel Scioli. Según trascendió, algunos dirigentes no dieron crédito a la posibilidad de que el funcionario matancero alcance la vicegobernación.
De igual modo, se habló sobre del futuro político del primer mandatario provincial. Esa noche muchos intendentes pusieron en duda las chances que poseía Felipe Solá de ser el candidato a vicepresidente. Más de uno sostuvo, de hecho, que el destino del gobernador sería ir de primer candidato a diputado para ocupar el lugar de Balestrini de la presidencia de la Cámara baja nacional.
Pese a ello, al día siguiente, una luz de esperanza asomó entre los felipistas cuando –más allá de la foto con Cobos- Kirchner no planteó definiciones concretas en torno a la fórmula presidencial.
