El concejal del PRO fue crítico del intendente luego de la apertura de sesiones ordinarias.
El concejal del PRO en San Fernando y referente opositor local, Eduardo Cáceres, salió con los tapones de punta contra el intendente, Juan Andreotti, luego de que este utilizara la apertura de sesiones del Concejo Deliberante para criticar al gobierno nacional.
«Andreotti se llena la boca hablando de autoritarismo y ajuste a nivel nacional, pero acá en San Fernando aplica exactamente la misma receta, o incluso más cruel», sentenció Cáceres, visiblemente indignado. «Lo que le está cobrando a los vecinos en tasas es un verdadero saqueo institucional».
Según el edil, el aumento en las tasas municipales es «brutal y desmedido«. «Una casa común paga entre 16 y 20 mil pesos de ABL. Si tenés la mala suerte de vivir en una esquina, preparate para un sablazo. Y un comercio chico hoy tiene que poner entre 40 y 60 mil pesos solo en Seguridad e Higiene. ¿Qué comercio puede sostener eso?», denunció.
Mientras Andreotti asegura que el sistema tributario del municipio es «progresivo y justo», Cáceres lo desmintió con dureza: «No hay progresividad, hay castigo. Están haciendo caja con el esfuerzo de los vecinos. Es cínico criticar a Milei por ajustar, cuando en tu propio municipio estás exprimiendo a la clase media».
Pero las críticas no se quedaron en el plano económico. Cáceres también apuntó contra la gestión de seguridad: “Ponen cámaras, sí, pero nadie explica cómo funciona el sistema. Los vecinos no conocen a los funcionarios, no los ven nunca. Terminamos nosotros, los concejales de la oposición, escuchando y conteniendo a la gente. El municipio está completamente desconectado”.
En ese sentido, recordó que desde el PRO propusieron la creación de un Foro de Seguridad en 2024, pero el oficialismo lo rechazó sin argumentos: “Lo vamos a volver a presentar en 2025. La seguridad no puede seguir siendo solo marketing”.
El contrapunto entre Andreotti y Cáceres no solo revela una grieta política profunda, sino también una disputa de fondo sobre qué modelo de gestión que aplica en San Fernando. Por ahora, la polémica está servida.
