Durante la sesión del Concejo Deliberante que trató la rendición de cuentas 2024, el concejal Santiago Echavarrieta fue contundente en su intervención y explicó en detalle los motivos por los que su bloque votó por la desaprobación del expediente presentado por el Departamento Ejecutivo.
“No estamos frente a una gestión austera. Estamos frente a una gestión que recaudó más de los vecinos de lo que había previsto, que ejecutó mal, que subejecutó partidas esenciales y que, aún así, terminó en rojo”, sostuvo Echavarrieta desde su banca.
El edil reveló que el municipio había presupuestado ingresos por $238.138 millones, pero que solo ingresaron $197.094 millones, es decir, un 17% menos de lo que había proyectado. Sin embargo, subrayó que la recaudación local fue incluso superior a la estimada: “Las tasas municipales recaudaron más. Los vecinos cumplieron. Lo que falló fue la coparticipación del gobernador Kicillof y la ausencia total de fondos nacionales”, dijo.
En ese marco, Echavarrieta advirtió que el Ejecutivo local infló deliberadamente el presupuesto de ingresos para inflar el nivel de gasto autorizado: “Nos hicieron creer que iba a entrar un dinero que nunca llegó. Pero con eso, ya tenían la autorización para gastar. Eso no es una desprolijidad, eso es una maniobra para eludir los controles de este Concejo”, denunció.
Entre las irregularidades señaladas, se destacó la sub-ejecución de fondos con destino social como el RENABAP (19%), el PROMEBA (12%) y el Fondo Educativo (51%), así como $74.000 millones en gastos extrapresupuestarios sin respaldo documental.
A la larga lista de irregularidades, el concejal Echavarrieta calificó de inmoral la cuestión de las inversiones financieras: «Mientras el gobierno nacional dice que no hay plata, el municipio tenía casi $3 mil millones colocados en inversiones financieras sin que se explique dónde, con qué rentabilidad, o si generaron algún rendimiento. Eso no es prudencia, es especulación con los recursos de la gente y priorizar una estrategia financiera por encima de la social«, sentenció.
Además, criticó que no se hayan presentado informes de entes descentralizados, tal como lo exige el artículo 217 de la Ley Orgánica de las Municipalidades.
“Esto no es escasez. Esto es desorden. Es una forma de administrar sin prioridades y sin controles. La política no puede ser un ejercicio de opacidad”, concluyó.

