Eduardo Duhalde y Enrique “Coti” Nosiglia compartieron un almuerzo en Lomas de Zamora y sellaron un acuerdo político que busca reordenar el escenario nacional.
Eduardo Duhalde y Enrique “Coti” Nosiglia compartieron un almuerzo en Lomas de Zamora y sellaron un acuerdo político que busca reordenar el escenario nacional. Ambos coincidieron en la necesidad de construir una alternativa que una al peronismo y al radicalismo para enfrentar a Javier Milei en las elecciones presidenciales de 2027.
La reunión tuvo lugar en un distrito que Duhalde conoce a fondo. Gobernó Lomas de Zamora antes de asumir la vicepresidencia con Carlos Menem y más tarde ocupó la presidencia en medio del colapso institucional de 2002. Del otro lado de la mesa se sentó Nosiglia, figura clave del radicalismo, exministro del Interior de Raúl Alfonsín y operador de peso desde la transición democrática.
Ambos acumularon poder en distintos momentos y con estilos distintos. Mientras Duhalde buscó siempre protagonismo, Nosiglia prefirió el rol silencioso del estratega. Hoy vuelven a coincidir en un diagnóstico compartido: los partidos tradicionales no generaron nuevos liderazgos capaces de ofrecer una conducción política con vocación de poder.
“No hay nuevos liderazgos que logren organizar a los históricos partidos”, afirmaron. La falta de conducción visible y el avance del gobierno libertario encendieron la alarma entre ambos referentes. Por eso, decidieron trabajar juntos en una hoja de ruta común.
“No es menos política lo que hace falta, sino más política, con vocación de poder y sentido institucional”, expresaron. Coincidieron en que es momento de reconstruir el diálogo entre las fuerzas históricas y promover una propuesta que devuelva equilibrio institucional y orden político al país.
Tras el almuerzo, se comprometieron a impulsar acciones coordinadas para tender puentes entre la Unión Cívica Radical y el Partido Justicialista. La idea no parte de una nostalgia del pasado, sino de una preocupación concreta por el presente. Consideran que los proyectos personales no reemplazan a las estructuras sólidas y que el rumbo actual de la Argentina exige una reacción política seria.
El objetivo de máxima consiste en armar un frente amplio que pueda competir en 2027. Para eso, buscarán sumar a otros sectores del sistema político y comenzar a construir consensos que vayan más allá de las diferencias partidarias. El acuerdo entre Duhalde y Nosiglia podría ser el primer paso de una nueva etapa en la política nacional.
