El ex intendente se acercaría al Movimiento Productivo Argentino, de cara a las legislativas del 2009. El hasta hace poco referente local del ministro Aníbal Fernández quedaría, entonces, en las filas contrarias al gobierno, dentro del esquema actual.
En los despachos de concejales que lo acompañaron, el silencio venía largo. Alguno insinuaba que, para definirse, esperaba que “bajaran” directivas. El edil Diego Iglesias ya había abierto su propio bloque duhaldista. Ahora, un Villordo sin lugar para competir con Francisco Gutiérrez por el partido, avanza por otro lado. Con Duhalde a la búsqueda todo aquello que sea peronista y no sea K (y no termina ahí la búsqueda), el acercamiento de los últimos derrotados del sur, en Almirante Brown, Lanús y Quilmes, va siendo natural.
Trascendió que Villordo participaría de actos de lanzamiento del Movimiento Productivo Argentino, cuyas sedes Duhalde multiplica y politiza como si ya hubiera comenzado una campaña. Con perfil bajo y sin apoyo aparente luego de perder la elección de octubre, el ex intendente se alejaría del gobierno del que supo recibir un importante apoyo y aportes del tesoro. Sería uno de los primeros, de una serie de desplazamientos que promete ser mayor. Luego de unas vacaciones “transformadoras” donde no faltaron cantos a los derechos humanos, muchos peronistas bonaerenses estarían volviendo de a poco a su hábitat, que está lejos de la mística de los años 70’. En Lanús ya hubo mensajes nada sutiles a quienes se quieren “apropiar” del peronismo, señalados como los expulsados por Perón “de la plaza de Mayo”.
Quienes percibieron debilidad en el armado oficialista comienzan a tender otras vías. Se polariza, por ahora, el espacio de los intendentes nuevos y el de sus rivales, que fuera del poder ven al kirchnerismo apoyando a sus vencedores. En Quilmes se espera por una fórmula anibalista para la interna, aún sin Villordo.
El último movimiento sugiere que la oposición local no discute la distancia con el “Barba”, pero tal vez sí la línea del “proyecto nacional”. Los concejales del ex villordismo quedan en una posición algo ambigua si todavía se referencian con que fue su líder (alguno de ellos podría estar junto a Villordo en un acto del MPA en Carmen de Patagones), al menos ante quienes presentan la actual disputa peronista como “ideológica”. Quien fuera el principal socio político de Villordo, es ministro de un gobierno que por ahora luce irreconciliable con Duhalde. Algo que, sin querer, podría jugar a favor de Francisco Gutiérrez.
Por Ariel Kocik

