El ex presidente vuelve a enfriar la posibilidad de una confrontación directa con Néstor Kirchner, esta vez por la conducción del Partido Justicialista. El ex presidente intentaría el golpe final en las legislativas del 2009.
La disputa de la interna del PJ será uno de los episodios políticos más relevantes del 2008. Eduardo Duhalde ya había adelantado que volvería a la actividad y que se ocuparía de la reorganización del Justicialismo. Pensando en estos meses de transición, el ex presidente dijo que no es el momento de hacer nada, que hay que esperar hasta marzo.
Algunos de sus simpatizantes y seguidores del Conurbano afirman por lo bajo que “el Cabezón ya arregló”. El diálogo se produjo en el cumpleaños del ex ministro de Obras Públicas de las gobernaciones de Duhalde, Hugo David Toledo, vecino del ex presidente en Lomas cuando todavía era bañero.
Duhalde llegó a la celebración muy distendido y acompañado por Chiche, lo que de pasó sirvió para desmentir los recurrentes y siempre frustrados rumores de una supuesta crisis en la pareja bonaerense.
En el lugar se encontraba lo más selecto del duhaldismo, con presencias descollantes como ser los diputados Mabel Muller y Oscar Rodíguez, María del Carmen Rico y el propio José María Díaz Bancalari que protestaba ante quien quisiera oírlo de la “ingratitud” de los Kirchner, que según él, le habían prometido que sería el próximo presidente de la Cámara de Diputados, cargo que finalmente fue para el jueño Eduardo Fellner.
Duhalde no pudo abstenerse de preguntarle a la hija del ex carapintada sobre el electo intendente de San Miguel, el kirchnerista Joaquín de la Torre que logró arrebatarle la municipalidad al riquista Oscar Zilocchi. Luego, la conversación retomó la senda inicial, es decir la eventual interna por la conducción del PJ, que según anuncia Kirchner será su próxima Meca política.
La idea de conformar un frente opositor que dispute el liderazgo partidario alienta fantasías de un eventual eje liderado por Duhalde al que se sumaría el cada vez más enojado José Manuel de la Sota y los siempre listos hermanos Rodríguez Saá.
“Hay que esperar hasta marzo, dejar que asuma Cristina, no vale la pena hacer nada ahora”, dijo Duhalde. Así, una vez más, el ex presidente aplazó su eventual “regreso” a la política activa. El ex presidente expresó sus habituales invocaciones a la necesidad de construir un eje “productivo”
Entrada ya la velada y en el terreno de las especulaciones que intentan descifrar las “señales” del jefe, se analizaron ciertos comentarios despectivos de Duhalde hacia Scioli, así como una valoración objetiva y positiva de las cualidades políticas de Alberto Balestrini. “Alberto entiende de esto”, fue una de las módicas frases entregadas.
El empresario Francisco de Narváez también recibió comentarios fríos, al parecer optó por puentear a Duhalde y cerrar directamente por su cuenta cierto pacto de convivencia con la Casa Rosada.
Como sea, Duhalde confirmó que se instaló en las oficinas porteñas de su mujer, una suerte de okupa matrimonial, que anticipa tal vez el camino del propio Kirchner. Desde allí parece que seguirá mezclando órdenes contradictorias, mensajes a favor de “reorganizar” el PJ y armar nuevos partidos, pedidos de paciencia y módicos comentarios combativos, laberinto discursivo que en los hechos no hace otra cosa que convalidar el actual status quo de hegemonía kirchnierista.
Sin embargo, Duhalde volvió a encender especulaciones sobre su próxima jugada “maestra” para derrotar finalmente al kirchnerismo. El faro esta vez estaría dado por las elecciones legislativas del 2009, en las que se convertiría en el gran articulador de una lista opositora en la provincia de Buenos Aires, que debería contener a De Narváez, los macristas y los peronistas enojados.
