Luego del renunciamiento de Alberto Fernández a la posibilidad de presentarse como candidato, el oficialismo entró en etapa de debate para definir a quién buscará la épica de triunfar en las urnas. En el kirchnerismo quieren lista única y a Cristina al tope de la boleta o definiendo el nombre. En el entorno de Alberto buscan que los liderazgos se definan en las PASO. En el Frente Renovador quieren que Massa tenga protagonismo pero el ministro de Economía evita definiciones. La CGT y los movimientos sociales buscarán participar de la conversación.
El pasado viernes el presidente Alberto Fernández publicó un video en Twitter donde anunció que no sería candidato en las elecciones de este año. Su definición aclaró el panorama en el Frente de Todos, pero también generó un efecto de “pato rengo” anticipado que profundizó una corrida bancaria que se había desatado en los días previos. ¿Qué fortalezas puede transmitir al mercado un gobierno encabezado por un dirigente que avisa que no seguirá en el cargo y que tampoco intentará dar la pelea? Enseguida, la reaparición de las internas de la coalición, una constante del autoboicot que arrecia desde hace más de 2 años y que rebrota en el calendario electoral. Economía al borde del estallido y política sin conducción, un cocktail explosivo para cualquier coyuntura.
En el Frente de Todos coincidieron casi de casualidad en resaltar la actitud del Presidente de correrse de la carrera de las candidaturas. Sin embargo, las aguas se ven divididas por lo que será la definición de la competencia electoral y la selección de candidatos. Alberto Fernández sostiene un pequeño grupo de dirigentes que lo acompañan y avisó que tiene definido montar la batalla de las PASO dentro del Frente. En el kirchnerismo no quieren saber nada y buscan que Cristina se ponga al frente y ejerza su liderazgo, como candidata o dando la bendición a un nombre que aún no se conoce.
A esta altura, hay pocos nombres que podrían ser representantes de la unidad. Elegir ese camino dejaría nuevamente sin esclarecer quienes son los líderes y verdaderos decisores del gobierno. Optar por las PASO dejaría los puntos bien claros sobre quienes aportan más votos, cómo se distribuye la integración de las listas, pero trae el riesgo siempre latente de la competencia interna del peronismo.
En su última entrevista, el Presidente pronunció cuatro nombres posibles para la competencia interna: el embajador en Brasil Daniel Scioli, el jefe de Gabinete Agustín Rossi, la ministra de Desarrollo Social Victoria Tolosa Paz, y el ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro en representación del “otro espacio, los que tienen una mirada distinta a la de uno”. “CFK, si quiere, puede ser”, agregó Alberto. No mencionó al gobernador Axel Kicillof, un comodín del Instituto Patria.
Para el kirchnerismo el “operativo clamor” está destinado a que Cristina Fernández de Kirchner acepte ser la candidata a Presidenta nuevamente. Y sino, que ella defina quién lo será. En otras palabras, desde adentro del kirchnerismo le reclaman que ejerza liderazgo de una vez por todas. Máximo, en el acto de Ferro del fin de semana, además pidió un programa de gobierno de 10, 15 o 20 puntos para evitar errores del pasado.
El 16 de mayo habrá un Congreso del PJ nacional en el estadio de Ferro en Caballito. Un paso formal para rubricar acuerdos de coalición. Las candidaturas se firman el 24 de junio. ¿Desde el encuentro del PJ ya saldrá un candidato? Falta mucho, pero quizás algunos consideren que ayudaría a calmar el mercado elegir el nombre de quién o quiénes competirán. Allí también se deberán establecer reglas de juego interno, si es que se define por las PASO, y un “código de convivencia” que debería respetarse.
Un indicio es el avance de los diálogos para establecer cinco o seis puntos de campaña que eviten los golpes bajos, con argumentos, y “no fraticida”. Sin ese consenso, el encolumnamiento post PASO será imposible.
«Tengo la impresión de que hay dos miradas en el Frente que a veces se chocan, y lo mejor es que eso lo resuelva la gente. Que haya un espacio que proponga un candidato, otro espacio con otro candidato, y si hay un tercero o un cuarto que quieran ir, que vayan y defina la gente», dijo Alberto Fernández en una jornada donde el dólar tocó los 500 pesos. Agregó sobre CFK: «Si se quiere presentar que se presente. Tiene muchos méritos y razones para querer. Sergio también. Si tiene vocación de presentarse se puede presentar, pero ya no debe haber nadie que señale un candidato». Esta última mención, una clara alusión a las intenciones del kirchnerismo.
Respecto a Massa, el 8 de mayo habrá un encuentro del Frente Renovador. Muchos irán con la idea de proponer una lista pura para competir en las PASO, y con el ánimo de pedirle al ministro de Economía que sea candidato a presidente.
En la CGT, con menos bullicio, están buscando participar. Mantienen diálogo con Massa y con Scioli, que hoy parecen difíciles de juntar. Por funciones de gestión, hay más cercanía con el ministro. Querrán tener incidencia en la discusión de la estrategia y ya lanzaron un duro documento la semana pasada advirtiendo por el crecimiento de la pobreza.
Los movimientos sociales también buscan un lugar en la mesa. Más alineados con el Presidente intentarán presentar listas en muchos distritos de la provincia y también en el interior del país. Al costado aparece Juan Grabois, quien dijo que quiere ser candidato a presidente y que solo se bajaría si la postulante es Cristina, pero no quiere aceptar volver a compartir lista con Massa, Scioli o el albertismo.
