La iniciativa, que ahora quiere derogar el PRO, fue impulsada durante el gobierno de Mauricio Macri. La oposición logró consenso entre 10 bloques para convocar a una sesión especial, que será el 23 de agosto, diez días después de las Primarias.
Momentos de tensión y fuertes cruces se vivieron durante la extensa sesión de este miércoles en la Cámara de Diputados para debatir un conjunto de temas consensuados -entre ellos proyectos de producción orgánica, violencia digital y créditos UVA- y otros más espontáneos como la posibilidad de debatir el próximo 23 de agosto la derogación de la Ley de Alquileres.
La sesión fue impulsada por el presidente del bloque de diputados del Frente de Todos (FdT), Germán Martínez, tras alcanzar un acuerdo con la oposición sobre los temas a incorporarlos en el plenario. Se inició a las 12 del mediodía y contó con la presencia de 130 diputados.
La Ley de Alquileres no formaba parte del temario de la sesión, pero el diputado del PRO Hernán Lombardi pidió un apartamiento del reglamento para que se trate “sobre tablas” un proyecto de su autoría que proponía derogar la norma actual y volver a la regulación del Código Civil.
Su proyecto, que solo tenía el respaldo de legisladores del PRO, no contaba con dictamen de comisión, por lo que necesitaba tres cuartas partes de los votos para ser tratado. El oficialismo adelantó inmediatamente que no acompañaría esa iniciativa por lo que inevitablemente resultaría rechazada.
Luego, el jefe de la bancada radical, Mario Negri, pidió una moción para convocar a una sesión especial para el 23 de agosto, una semana después de las PASO, para debatir todos los proyectos sobre el tema.
“Vamos a poder dar una solución definitiva al problema y dar un mensaje claro a todos los ciudadanos”, dijo Negri y agregó «Lo que voy a pedir que es algo que hasta ahora no se ha hecho, pero que sobran antecedentes en esta Cámara. Una moción para convocar a una sesión especial basada en el artículo 35 del reglamento», afirmó el dirigente radical. Acto seguido, explicó: «Hay tres formas de convocarla: lo hace el Poder Ejecutivo, la que usualmente usamos nosotros que son con 10 firmas de diputados o la puede hacer el pleno directamente. Es una moción, no es un apartamiento del reglamento».
Martínez le expresó que una moción de «emplazamiento» al recinto no es contemplada por el reglamento, y que fácilmente el cordobés podía juntar 10 firmas para pedir la sesión especial por la vía ordinaria. «Todo bien con el reglamento, pero no nos pongamos creativos», lanzó el político santafesino.
La diputada Silvia Lospennato propuso evitar la discusión reglamentaria con otro mecanismo: girar una nota a todos los bloques para que sus presidentes adhieran a la convocatoria.
Pasadas las 20, el radical Mario Negri anunció que la oposición había logrado un amplio consenso para avanzar. “Queremos comunicar que 11 bloques hemos firmado una nota para ratificar el pedido de una sesión especial para el 23 de agosto a las 12 con el objeto de tratar todos los proyectos sobre Ley de Alquileres”, dijo Mario Negri.
Además de la UCR, el PRO, la CC y Evolución Radical, firmaron la nota los bloques Provincias Unidas, La Libertad Avanza, Ahora Patria, CREO, Encuentro Federal, Avanza Libertad, Producción y Trabajo, e Identidad Bonaerense.
La reforma de la ley de alquileres ya se debatió en comisión el año pasado y de allí surgieron dos dictámenes con estado parlamentario. Es decir, los proyectos pasaron por comisión y están listos para ser debatidos en el recinto. No obstante, el dictamen de mayoría que logró imponer el Frente de Todos no modifica los dos puntos más cuestionados de la ley: la actualización anual de los montos y el plazo de tres años de los contratos.
Por su parte, Juntos por el Cambio y otros bloques opositores llegaron a un consenso para sacar un dictamen de minoría que vuelve a los contratos de dos años y permite la actualización por un mínimo de tres meses (luego se llegó a un acuerdo para que sea cada 6 meses).
Dado que ninguna de las dos coaliciones pudo lograr los apoyos necesarios para aprobar su proyecto, nunca se convocó a una sesión especial para debatir el tema.
Cuando se aprobó en 2019, durante el gobierno de Mauricio Macri, la ley de alquileres gozó de un amplio consenso y fue votada con una mayoría que incluía a los diputados de Cambiemos. Sin embargo, debido a la dinámica inflacionaria y a la incertidumbre económica, al poco tiempo la oferta de alquileres cayó a niveles históricos y los aumentos de los nuevos contratos superaron el índice de inflación.
