Podría convocar a una sesión la semana próxima con Mono Tech y la Moratoria previsional.
En un intento por quebrar el bloqueo que impuso Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados, el oficialismo planea convocar a una sesión para la semana próxima para debatir una nueva moratoria previsional, un tema sensible en términos electorales con el que pretende doblegar la intransigencia de la oposición, decidida a no dar quórum mientras el Frente de Todos persista en su embestida contra la Corte Suprema.
Pese a tener los márgenes de acción acotados, el bloque oficialista que lidera Germán Martínez avanza, no sin ciertas dificultades, en aquellos proyectos que le encomendó el Poder Ejecutivo para las sesiones extraordinarias. El martes se alzó con el dictamen del proyecto que establece un Régimen Simplificado y Cambiario para Pequeños Contribuyentes Tecnológicos, más conocido como “Mono-Tech”, en la Comisión de Presupuesto que preside Carlos Heller. Los diputados de Juntos por el Cambio, que marcaron sus observaciones al proyecto, optaron por no apoyarlo, fieles al mandato impartido por la mesa nacional de la coalición.
La pulseada entre el oficialismo y la oposición en el Congreso tendrá una instancia clave la semana próxima si el Frente de Todos decide, finalmente, llamar a una sesión en el recinto. Sería la primera que se realizaría en el período de sesiones extraordinarias del Congreso. Pocos tienen posibilidad de prosperar, pero el oficialismo se conformaría con llevarse al menos la nueva ley de moratoria previsional, una iniciativa sensible en términos electorales: de no aprobarse, entre 720.000 y 800.000 varones y mujeres no podrían jubilarse este año y el próximo.
La campaña oficialista para intentar doblegar la intransigencia opositora ya empezó. En reparticiones de la Anses de la ciudad de Buenos Aires aparecieron en los últimos días afiches de escrache a los diputados nacionales porteños de la oposición contrarios a debatir la ley. “No quieren que te jubiles”, rezaban los carteles.
Lo cierto es que el oficialismo no las tiene fácil para convocar a sesión mientras Juntos por el Cambio mantenga su intransigencia. Tampoco tiene asegurado el apoyo del interbloque Federal, el único espacio que podría torcer la balanza en su favor para alcanzar el quórum. A la oposición tampoco le resulta gratuito, en términos de costo político, mantener paralizado el Congreso.
Esto explica, tal vez, que en Juntos por el Cambio ya se escuchen voces que aconsejan a flexibilizar su posición y sugieren que el bloqueo solo se limite al período de sesiones extraordinarias, que terminará el 28 de este mes.
