El abogado visitó LaNoticiaWeb TV y analizó la lucha de la gobernadora Vidal contra las mafias policiales, también el efecto socializador del narcotráfico en familias de clase media del conurbano. Opinó sobre las prisiones preventivas a dirigentes políticos, y también habló del fallo que condenó a Diego Cuevas a 9 años de prisión por Homicidio Simple con Dolo Eventual, por la picada de Haedo. VIDEO.
Diego Diéguez Ontiveros es un reconocido abogado de San Martín que visitó LaNoticiaWeb TV para explicar la lucha de la gobernadora Vidal contra las mafias policiales y el efecto del narcotráfico en las familias del conurbano. Pero además es un especialista en la litigiosidad sobre las picadas de autos que dejan un tendal de víctimas.
¿Es cierta esta idea que gira alrededor de la gobernadora Vidal, como una heroína que lucha contra las mafias?
Hay que dividir la realidad del discurso. Verdaderamente Vidal, con algunas resoluciones internas, busca dar una lucha contra una de las patas del delito: la anuencia o corrupción policial. Hizo sumarios y desplazó gente, incluso instó acciones judiciales que no tuvieron éxito porque el Poder Judicial y el Ejecutivo pueden ir por caminos distintos. Más allá de que pueda estar exagerado el discurso mediático, la realidad es que hay un principio de cambio, como pasó con Arslanian. La clave es dar continuidad, porque la gobernadora enfrenta a factores complejos. Fundamentalmente en el conurbano. No es lo mismo Bragado o Azul, que San Martín o Vicente López. El mapa del delito hay que trabajarlo mejor desde las instancias de cada distrito.
¿Eso se puede hacer? Limpiar las fuerzas y a la vez mejorar el detalle en cada cuadra.
Se puede hacer. Es posible con un buen análisis criminológico. Argentina carece desde siempre de un buen abordaje criminológico, cuál es la realidad delictiva. Así como en política se puede analizar cómo vota cada barrio, también se puede hacer con el delito. Si haces una gran mesa con los concejales, intendentes, curas y pastores, te van a dar un mapeo perfecto porque conocen muy bien el territorio. Desde hace años apareció la “denuncia anónima”, eso también es importante porque el propio sistema policial desanimaba las denuncias.
¿Qué pasa con el fantasma de “la mano de obra desocupada” de la policía?
Los echados de la policía supuestamente se siguen dedicando al delito, pero no es tan así. El policía que se quedó afuera ya no le sirve a la banda delictiva. Tendrá que elegir otra modalidad o dedicarse a otro trabajo.
El “Efecto Breaking Bad”. La historia de una persona común que termina haciendo dinero en alguna cadena del narcotráfico. ¿Qué pasa en el conurbano?
Es el efecto socializador del conurbano, que está lejos de esa figura del capo narco en una pileta, en una mansión, rodeado de chicas. El problema es toda la gente que trabaja en el narcotráfico, que vive del menudeo y trabaja en una obra en construcción que en realidad es un emprendimiento mixto, pero su patrón está relacionado con el narco. Así sucedió en América Latina. La droga se socializa. No solamente el consumo. Hoy muchas familias del conurbano trabajan en empaquetado, pesaje, distribución, narcomenudeo. Es una unidad amoral de ingreso de dinero. No tenes cómo darle de comer a la familia, tu trabajo no alcanza, y tenes que empaquetar y dárselo a alguien, o anexar en tu comercio unas bolsitas. El “Efecto Breaking Bad” habla de desmistificar algunas cosas. Hay mucha gente de clase medio donde llegó este fenómeno. Muchos quedaron fuera del sistema y encuentran una respuesta en esto.
El panorama es oscuro, y mucho más con las decisiones económicas que toma el gobierno que complican el bolsillo de los bonaerenses.
Las crisis económicas impactan siempre en el delito. Cuando Rudolph Giuliani se jactaba de su “Tolerancia Cero” en Nueva York, y se le pregunta cómo hizo ese cambio, siempre hablaba que ese cambio fue favorecido por el mejoramiento económico de la ciudad y de Estados Unidos; pero también la mano dura contra la policía a pesar de que mediáticamente no se comunicó para no generar incertidumbre en la población. Lo que pasa es que en la ideología de Giuliani focalizaba en el delito lumpen, de baja cuantía. Hoy Vidal deja claro esto: compra el patrullero, mejora el salario, pero también lo persigue. El problema es que a ella hoy no la acompaña el panorama económico.
Cambiamos de tema. ¿Hay presos políticos hoy en Argentina?
Los tenemos. No solamente en Argentina sino en toda Latinoamérica. Como decía el Indio Solari, todo preso es político. Y los son, porque termina siendo una decisión del Estado y el Poder Judicial, que maneja política interna y decide quiénes están detenidos. Pero si bajamos al llano, te digo que muchas de las últimas detenciones, sobretodo en causa AMIA, son apresuradas. Yo diría que más que nada tiene que ver con la apropiación que hace la política de esa persona detenida. No podemos ignorar que la decisión de un juez no está contaminada. Son jueces que durante años tuvieron herramientas y no hicieron nada.
No hacían nada antes. Hacen mucho ahora. Y vaya a saber en el futuro cómo van a actuar. Se pierde el valor Justicia.
Y a mí eso me da desconfianza. Antes, durante o después. Yo hago un juicio de valor sobre la cuestión procesal de la prisión preventiva. Acá detienen a alguien y después se ponen a investigar, o inventan una doctrina sobre posibles fugas o entorpecimiento. Y en el imaginario colectivo piensan que “seguramente se robaron algo”, pero la Justicia no funciona así. Esto responde a una necesidad coyuntural, es una demagogia del Poder Judicial para la ciudadanía.
MALDITAS PICADAS
El abogado Diéguez Ontiveros colabora con la ONG Malditas Picadas, que trabaja en buscar condena para quienes protagonizan siniestros de tránsito y dejan un tendal de víctimas en el conurbano. Por el caso de Pato Cardozo consiguió la primer condena en el país con carátula de “Homicidio Doloso” que sentó jurisprudencia.
¿Cómo fue la última condena por un siniestro de tránsito en Haedo?
Fui querellante de tres de las seis víctimas. Hubo dos víctimas fatales, dos víctimas con lesiones muy graves, y dos víctimas con lesiones de otro tipo. Era un grupo de amigos que salían de bailar en abril de 2015, caminaban por Avenida Rivadavia hasta que se cruzaron con el homicida Cuevas. Se lo condenó por homicidio simple por Dolo Eventual, eso es lo bueno del fallo. No estamos conformes con la pena, porque habíamos pedido 18 años y los jueces consideraron que era plausible de 9. Pero si estamos conformes con la calificación legal. Cuevas venía corriendo picadas con otro auto, y al momento del impacto traía casi 130 km. por hora.
¿Qué dijeron los jueces para argumentar que el Homicidio fue Doloso?
Coincidieron con nuestra argumentación de Dolo Eventual porque el conductor se prefiguró la posibilidad de matar a alguien en la calle, a esa hora, con mucha gente caminando, al doble de la velocidad permitida. Y no obstante priorizó ganar la carrera por sobre el valor vida. Esa es básicamente la figura del homicidio simple por Dolo Eventual. Se prefigura la posibilidad del crimen pero se da un valor prioritario a otra cosa.
Vos también trabajaste en el caso de Pato Cardozo. Ahora queda una jurisprudencia que deja claro que si te subis a un auto y conducis en condiciones peligrosas podes matar a alguien. No te podes hacer el gil.
Esa es la interpretación. No podes ignorar que podes matar a alguien, igual que si bebes o te drogas y conducis. Eso puede ocurrir. Para colmo probamos en el juicio que Cuevas venía corriendo desde hace muchas cuadras, así que el accidente no se produjo por una maniobra brusca de emergencia. Los testigos amigos de Cuevas decían que “se les vino un auto encima”. Pero no es así, sino que ellos venían a una velocidad tan alta que tuvieron que esquivar un auto.
Estos fallos son avances, pero en el caso de Haedo también hubo problemas en la Comisaría en la toma de muestras de la escena del crimen.
Hubo adulteración de las muestras de sangre, que tiene un expediente aparte, donde están involucrados toda la cadena de custodia de la sangre de Cuevas. La muestra del líquido llegó abierta, la sangre era muy exigua y no se pudo determinar el nivel de alcohol.
Eso no es un error involuntario.
Es un delito con probabilidades de quedar impune.

