Se filtraron algunos detalles de la reunión a puertas cerradas entre Javier Milei y Mauricio Macri y aseguró que fue un diálogo “profundo”. Además, el Presidente ha reiterado su determinación de avanzar con las reformas necesarias, ya sea con o sin respaldo del Parlamento.
En los últimos días, se llevó a cabo una reunión confidencial y privada entre Javier Milei y Mauricio Macri. Ambos se encontraron cara a cara en privado y se comprometieron a mantener total discreción sobre el encuentro. La conversación que llevaron a cabo las describen como «profunda y sincera». Macri expresó sus preocupaciones sobre la gestión actual, mientras que el presidente insistió en la formación de un nuevo movimiento político que una al PRO y La Libertad Avanza.
Macri evitó mencionar nombres específicos y también fue cauto al no promover candidatos para los ministerios en proceso. Por su parte, Milei mostró entusiasmo al describir su optimista visión sobre la evolución económica, llegando a afirmar que «en la primavera será otro país».
Sin embargo, expresó su frustración hacia lo que llamó «el nido de ratas» de la política, hablando de «traidores» y prometiendo enfrentarlos. Macri le aconsejó prudencia en sus comentarios públicos y le aseguró que comparte completamente su propuesta. Aunque admira la determinación de Milei, Macri confesó sentirse en ocasiones «boludeado» por varios ministros durante su mandato.
El encuentro fue compartido en confianza con Karina y Santiago Caputo. Cuando un ministro consultó a Milei al respecto, evitó negarlo pero tampoco proporcionó una respuesta. Macri solo compartió detalles con su círculo más cercano, asegurando que «tuvimos una muy buena reunión con Javier» y acordaron volver a encontrarse en el futuro, manteniendo la misma discreción.
Se espera que el próximo encuentro tenga lugar después de que Macri retome el liderazgo del PRO, y ambos planean definir cómo trabajarán políticamente en conjunto. Sin embargo, acordaron que esta coordinación no implicará un gobierno compartido por el momento.
Macri dejó claro que están buscando cooperar, pero no a nivel de cogobierno, y Milei no está dispuesto a ceder ministerios a Macri para evitar repetir la situación del gobierno de Alberto Fernández. La conversación también abordó la situación de Patricia Bullrich, con Milei elogiando su determinación aunque es consciente de las tensiones entre ella y Macri.
En cuanto a la crisis en Chubut, Macri intentó buscar una solución sin éxito, mientras que Bullrich criticó públicamente a Ignacio Torres por sus acciones. Sin embargo, se logró evitar que la situación se extendiera a Neuquén gracias a la intervención de Miguel Galuccio, Marcelo Mindlin y Paolo Rocca.
En cuanto a la percepción internacional, algunos informes sugieren dudas sobre la capacidad de Milei para manejar las consecuencias de su enfoque económico. También, los informes del JP Morgan, HSBC y Morgan Stanley coinciden en un interrogante: “¿Milei podrá dominar el empobrecimiento que genera su mega-ajuste?”. En Wall Street – y el FMI – no terminan de entender la lógica de la Casa Rosada. Aunque Milei está optimista, Macri reconoce que los meses venideros serán difíciles.
En el día de hoy, Milei planea exponer sus ideas en el Parlamento, dividiendo su discurso en tres partes: la herencia y la corrupción, lo logrado hasta ahora, y sus propuestas para el futuro, incluyendo críticas a la clase política y a quienes se resisten al cambio.
En el ámbito económico, Federico Sturzenegger comparte una visión similar a la de Milei, argumentando que es difícil negociar con gobernadores, carteles, sindicatos y políticos porque serán “las víctimas” de las reformas que propicia Milei. Sturzenegger mencionó experiencias internacionales, como la de Perú durante el gobierno de Fujimori, para respaldar esta postura.
La tensión aumenta con la idea de Milei de avanzar con sus propuestas incluso sin el respaldo del Parlamento, mientras que algunos ministros negocian en secreto para impulsar ciertas reformas legislativas. Sin embargo, estas iniciativas enfrentan resistencia y podrían generar conflictos internos en el gobierno.
Mientras tanto, la situación de las empresas eléctricas Transener y Transba es preocupante, ya que no están recibiendo fondos del Tesoro y advierten sobre el riesgo de un colapso financiero. Esto ha llevado a medidas drásticas, como el pago parcial de salarios y la advertencia sobre posibles interrupciones en el suministro eléctrico.
