El jurado de Enjuiciamiento de Magistrados bonaerense, que sesionó en el Anexo del Senado, resolvió esta miércoles la destitución del juez Luis Arias, controvertido en sus resoluciones en oposición a medidas laborales decididas por el gobierno de María Eugenia Vidal y, en su momento, uno de los más activos investigadores sobre las consecuencias de la inundación del 2013 en esta capital.
El titular del juzgado Contencioso Administrativo N 1 de La Plata había permanecido suspendido mientras tramitaba el jury. La acusación incluía una veintena de cargos, entre ellos abuso de autoridad, irregularidades administrativas, prevaricato e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Hasta su destitución, era considerado un opositor sistemático a las resoluciones del actual gobierno provincial, en cuanto a disposiciones emanadas de su despacho sobre aumento de tarifas, discusión salarial con los estatales y apreciaciones específicas en los descuentos por días de huelga.
«Las verdaderas razones por las cuales yo estoy siendo juzgado no están explícitas en este juzgado. Tienen que ver con mi intervención en materia tarifaria, en el conflicto docente y de los trabajadores de la provincia de Buenos Aires a quienes decretaron descuentos salariales por los días de paro estableciendo una conciliación obligatoria ilícita. Hemos tratado de poner límites al Poder Ejecutivo cuando consideramos que avasallaban los derechos de los trabajadores», consideró Arias en su alegato. La manera cómo tramitó esos expedientes, en los márgenes de sus atribuciones y funciones, fue el nudo de la imputación en su contra. El Procurador General de la Corte, Julio Conte Grand, fue el encargado, en la acusación, de advertir la ilegalidad de la conducta referida.