El vocero de la Unión Obrera de la Construcción Argentina, Ricardo Camaño, apuntó contra las empresas constructoras y adjudicó responsabilidades en el derrumbe ocurrido en la remodelación del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, que dejó un saldo de un muerto y trece heridos. «Lo que pasó no fue un accidente, fue producto de una negligencia, una cadena de responsabilidades», señaló.
El gremio ya había realizado dos denuncias con anterioridad por «diversas irregularidades en materia de seguridad en esta obra», aseguró el sindicalista, y explicó que la unión obrera no tiene «poder de policía» en el plano laboral, sino que solo puede advertir fallas: «Es responsabilidad exclusiva del Ministerio de Trabajo frenar la obra», dijo en declaraciones al programa De Acá en Más, emitido por Metro.
Por su parte, el Ministerio de Trabajo provincial informó en un comunicado que el 13 de septiembre se realizó una inspección en la empresa constructora TGLT S.A., que trabaja en esta obra de Ezeiza, en la cual no se ordenaron suspensiones de tareas, sino que se labraron infracciones por incumplimientos.

Sobre esto último, desde Aeropuertos Argentina 2000 aseguraron a este medio que «no recibieron denuncias por parte de la «UOCRA» y subrayaron que «trabajan constantemente con el gremio» en lo referido a la remodelación.
En ese sentido, el delegado del sector de Inspección del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Lescano, se refirió al accidente y confirmó las denuncias: «Hay una inspección que detectó problemas, pero no se suspendió la obra. Se le puso una infracción, no una suspensión de tareas». En diálogo con El Destape Radio, Lescano destacó que «las obras grandes deberían tener un programa especial sobre riesgos, y en este caso eso no se cumplió».
El último pedido de la UOCRA fue el 20 de este mes en un documento que lleva la firma de representantes del gremio seccional Monte Grande. Allí solicitaron «en carácter urgente» una inspección general a la empresa Foste S.A. (encargada del montaje)». No obstante, el accidente ocurrió en el sector a cargo de la firma TANE S.R.L., dedicada a colocar estructuras tubulares para andamios, a la cual pertenecía el capataz José Bulacio, la única víctima que dejó la tragedia. La empresa contaba con un permiso de obra ante la S.R.T. con fecha de comienzo 20 de septiembre y terminación 28 de septiembre.
