El revés electoral en Buenos Aires desató una ola de críticas internas en La Libertad Avanza. Sebastián Pareja quedó bajo críticas por las fallas en el control de votos y la falta de fiscales en escuelas clave.
El Gobierno nacional quedó muy golpeado luego de la derrota en las elecciones en la provincia de Buenos Aires, donde el armador principal y mano derecha de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, fue nada más y nada menos que Sebastián Pareja, quien quedó en el ojo de la tormenta por la fiscalización trunca en muchas escuelas de distintos municipios.
En varios distritos clave hubo escuelas enteras sin presencia de fiscales propios y ahora el armado de Pareja quedó en el centro de la escena tras perder por casi 14 puntos un territorio que Milei considera fundamental. De hecho, el funcionario y senador provincial en uso de licencia tuvo que ser ratificado en su puesto de armador bonaerense.
En Bahía Blanca el malestar escaló hasta poner bajo presión al esquema seccional: Oscar Liberman, cabeza de lista, hizo pública su incomodidad por el despliegue y comenzó a ser sondeado por sectores que buscan rearmarse tras el golpe.
«El hecho de que tengamos que depender de la fiscalización habla de un sistema que debería cambiar, debemos pasar a un sistema de boleta única», deslizó tras votar, dejando en evidencia el fastidio que atravesaba el espacio.
Sin embargo, La Libertad Avanza no hizo una mala elección en ese distrito: Liberman fue uno de los pocos candidatos libertarios con una buena performance, lo que ahora lo volvió una pieza codiciada por distintos actores del espacio.

El jueves previo a las elecciones, en una reunión en Casa Rosada, Sebastián Pareja y Santiago Caputo tuvieron un tenso cruce al respecto que casi escala a forma física, cuando el armador bonaerense le reprochó la responsabilidad de cuidar los votos tanto en Bahía Blanca como en Quilmes, donde competían dirigentes cercanos al asesor presidencial.
No obstante, la discusión no pasó a mayores, pero generó tensiones que se reactivaron la noche del desastre. Es que, en el búnker de Gonnet y ya con el resultado adverso sobre la mesa, la tensión entre ambos estuvo al filo de volverse física según publicó el portal DiarioAR.
De hecho, la furia también se propagó cuando el domingo, pasadas las 18, Pareja había celebrado el despliegue de «un ejército de 45.717 fiscales» y denunciado «trapisondas de la vieja política» como el robo y rotura de boletas. «Eso hace que uno se sienta más respaldado y que La Libertad Avanza se esté preparando para gobernar la provincia», afirmó el armador.
Pareja INÚTIL https://t.co/d6Ky5dESnp
— Traductor (@TraductorTeAma) September 11, 2025
Sin embargo, el verdadero estallido llegó al día siguiente, cuando se difundieron telegramas y certificados de escrutinio que mostraban que, por ejemplo, en varias mesas los votos de La Libertad Avanza habían sido cargados como si fueran de Somos Buenos Aires. En la Escuela de Agricultura y Ganadería de Bahía Blanca, por ejemplo, 127 votos libertarios aparecían adjudicados al espacio rival. La indignación se propagó en redes y todos los cañones del «ejército» digital libertario apuntaron contra Pareja, a quien acusaron de haber dejado el control electoral librado al azar. La cuenta Traductor te ama, cercana al oficialismo, lo tildó de «inútil».

Luego de los comicios, desde el entorno de Pareja defendieron luego el operativo en las ocho secciones electorales bonaerenses. Aseguraron que cubrieron el 95 % de los puntos de votación y que «lo que faltaba se iba completando sobre la marcha». Pero en el terreno el contraste con Fuerza Patria fue evidente: sus fiscales duplicaban en número a los libertarios y, según distintas fuentes partidarias, cobraron entre 50.000 y 90.000 pesos, contra los 40.000 pesos por fiscal que pagó La Libertad Avanza.
Además, según indicaron a este medio fuentes libertarias, una posible falla de coordinación entre el aparato bonaerense y el porteño, que dejó descubiertas varias mesas en el conurbano. Un dirigente de La Libertad Avanza de la Ciudad admitió que «casi no se enviaron fiscales a cruzar la General Paz» y que, a diferencia de mayo —cuando el aparato de Pareja había aportado más de 3.000 fiscales para la victoria de Manuel Adorni en la Ciudad—, esta vez casi «no se mandó gente ni apoyo logístico».
Ahora, la mesa política bonaerense intentará hacer autocrítica, pero la derrota por casi 14 puntos frente a Fuerza Patria expuso que el operativo electoral delineado por la Casa Rosada falló tanto en persuadir votantes como en defender cada sufragio en la fiscalización. De hecho, La Libertad Avanza solo consiguió ganar en dos de las ocho secciones electorales de la provincia: la Quinta y la Sexta, y cayó con claridad en las restantes.
