Desde el SOMU, sindicato del que es interventora, la acusan de “incompatibilidad de funciones e intereses” con su nuevo cargo en la ACUMAR y porque aún no ha sido tratado su renuncia a la banca como diputada nacional.
Gladys González, dirigente del oficialismo, fue denunciada por Mario Morato, quien ejerce el cargo de Secretario en la Secretaría General del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que supo liderar durante varios años Omar “caballo” Suárez.
Morato presentó una denuncia ante la Oficina Anticorrupción que dirige Laura Alonso por la “incompatibilidad de funciones e intereses” González a través del ejercicio en “tres cargos en simultáneo”. En este punto, da cuenta de su función como interventora del sindicato, su nuevo cargo en la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) y su banca en la cámara de diputados.
“La flamante Presidenta de la A.CU.MA.R ya ha aceptado el cargo y se encuentra en funciones, pese a que la Lic. González debió aguardar a que la Honorable Cámara de Diputados de la Nación o bien acepte la renuncia presentada, o bien otorgue permiso para desempeñar funciones en otros poderes del Estado, habida cuenta la evidente incompatibilidad existente entre su desempeño como integrante del Poder Ejecutivo Nacional con cualquier otra función de naturaleza legislativa, judicial o ejecutiva”, señala parte del escrito judicial que presentó Morato.
Cabe recordar que a comienzos de enero, Gladys había dejado su banca y en su lugar asumiría la massista, Verónica Carolina Couly, quien había integrado la nómina de candidatos a diputados en lo que fue el acuerdo electoral entre el Frente Renovador y el PRO en 2015. Sin embargo, la Cámara aún no trato su renuncia.
Durante su tiempo en la legislatura, ejerció en simultáneo ese cargo y el de interventora del SOMU. Por estas y más razones, desde el gremio exigen a la Oficina Anticorrupción “investigar el patrimonio de Gonzalez, sus ingresos, su asistencia a los lugares de trabajo”.
Además, y vinculado a su ejercicio de interventora del sindicato, Morato también la acusó de incurrir en “abandono de cargo”, “situándolo al mismo en un estado de indefensión absoluta de sus derechos e intereses”.
