La asunción como diputada nacional en diciembre alejará a la ex vicejefa de Gobierno de los asuntos de gestión de la Ciudad de Buenos Aires. La estrategia del jefe de Gabinete para imponerse en la carrera para ser el candidato oficialista en 2011.
Después de la elección porteña en la que “podríamos haber sacado más”, según admitió la propia Gabriela Michetti, siguen en baja las acciones políticas de Gaby. Al riesgo de que su buena estrella se diluya dentro del Congreso de la Nación, se le sumó otra amenaza. Su adversario histórico dentro del macrismo, el movedizo Horacio Rodríguez Larreta, alcanzó más consenso dentro del PRO peronismo para pelearle a Michetti por la Jefatura de Gobierno porteño, en 2011. A pura hiperkinesis política, el jefe de Gabinete de Mauricio Macri consiguió un apoyo clave para consagrar su ambición: el de Francisco de Narváez.
El diputado PRO peronista “le ve más pasta política a Horacio que a Gabriela”, según reproduce su principal asesor. Hablan seguido, vía celular. De Narváez valora las virtudes de operador obsesivo que garantiza Larreta, muy por encima del difundido “carisma” de Michetti.
Las encuestas, por ahora, benefician a Michetti por un buen margen. A dos años de las próximas elecciones, la ex vice de Macri se instaló como su sucesora lógica, siempre y cuando el jefe de Gobierno se decida a pelear por la presidencia. Supera a Larreta en nivel de conocimiento e imagen positiva entre los porteños, según las encuestas que manejan los macristas.
Otros asuntos entusiasman a los larretistas que apuntan a revertir esa tendencia y a todos los que no estiman a Michetti dentro del PRO. Por caso, la última performance electoral del macrismo en la Capital, exclusivamente centrada en la figura de “Gabriela”, según el argot publicitario. El 31% de los votos resultó insuficiente para algunos sectores del macrismo. La propia Michetti hizo una especie de autocrítica: “Yo esperaba más”, confesó en público.
La hipótesis de que Michetti se desdibuje en el Congreso, entre dirigentes del peso de Felipe Solá, De Narváez, Elisa Carrió, Margarita Stolbizer y hasta Néstor Kirchner, también ilusiona a sus adversarios internos. Tampoco contará con puestos institucionales que le sirvan de vidriera política. La jefatura del bloque PRO peronista será para Federico Pinedo, según acordó Macri con De Narváez.
En ese marco, Michetti buscará reforzar su perfil social sobre la base de proyectos vinculados con la pobreza y la indigencia. Trabajará, además, en favor de la autonomía porteña. Mientras, seguirá sentándose en las reuniones del gabinete porteño y colaborará ad honórem, aclaran cerca de Michetti, con el gobierno de Macri. Tal será la estrategia michettista para no perder fuerza de cara a 2011.
“Gaby tiene peso específico propio. Además, tiene medios por fuera del Parlamento para comunicar su mensaje. A pesar de que no ocupe cargos en el Congreso, ella se maneja con autonomía respecto del bloque”, explicó el legislador y asesor directo de Michetti, Martín Borrelli.
Sobre la preferencia de De Narváez por Rodríguez Larreta, Borrelli le dijo a Crítica de la Argentina que, “a la hora de las elecciones, todos miraremos las encuestas. De Narváez especialmente”.
En pleno contraste, su colega Cristian Ritondo opinó que “Horacio puede ser nuestro jefe de Gobierno. Es uno de los mejores candidatos que tenemos para 2011”.
Perseverante, el jefe de ministros de Macri apuesta a volver conocida su calva y sonrisa de Guasón. Sabe que, en caso de paridad o de mínima diferencia en favor de Michetti, De Narváez avalará su postulación. Por ahora, le repite a su tropa la consigna que Mostaza Merlo popularizó cuando salió campeón con Racing, su club favorito: “Paso a paso, muchachos, paso a paso”.
