El referente de Somos Barrios de Pie y funcionario del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación confirmó sus intenciones de involucrarse en la política local. No descartó ser candidato a intendente. Además resaltó el trabajo de Guzmán para ordenar la macroeconomía y se mostró confiado en el gobierno nacional para encarar un proceso que mejore el poder adquisitivo y la puja distributiva. ¿Qué dijo sobre las internas en el Frente de Todos? Entrevista en radio UrbanaBA.
Daniel Menendez es el coordinador nacional del Movimiento Somos Barrios de Pie, y es Subsecretario de Políticas de Integración y Formación en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Vecino de Caseros, dialogó con radio UrbanaBA y no descartó sus intenciones de ser candidato a intendente de Tres de Febrero. También opinó sobre la interna del Frente de Todos y los desafíos del gobierno para llevar los buenos indicadores macroeconómicos hacia una distribución que mejore el poder adquisitivo.
¿Estás con ganas de ser candidato a intendente?
Estoy con vocación de intentar aportar. El Peronismo de Tres de Febrero tiene una enorme tradición, una vocación importante, y mucho para aportar a la ciudadanía. Hay una realidad en el distrito donde tenemos, quienes vivimos aquí e integramos el Frente de Todos, una enorme necesidad de construir una propuesta que no se quede solo en el arreglo de plazas y la mejora superficial de algunos corredores, donde con muy poco se consigue la adhesión de la ciudadanía. Estamos convencidos que va a haber una búsqueda porque tenemos claro que Tres de Febrero está para más. Es un distrito enormemente pujante, con mucho por hacer, y tenemos la necesidad de sostener un alineamiento con el gobierno nacional y provincial. Mi tarea es de funcionario nacional y conductor y parte de un movimiento social importante, y también me nace la vocación de aportar para ayudar al Peronismo, a complementarlo con otras miradas, y nutrir con la diversidad por un espacio para recuperar el Municipio.
¿Cuál es tu localidad de residencia?
Soy de Caseros. Toda mi familia es de allí y ahí estoy afincado.
¿Cómo estás viendo esta interna del Frente de Todos?
Estoy convencido de que vamos a ganar en 2023, pero esas posibilidades son fortaleciendo al gobierno que conduce Alberto Fernández. La unidad es innegable y necesitamos mayor cohesión. Hay errores de todos y todas. No comparto las expresiones tan desgastantes para la población y la fortaleza de un gobierno. Cuando hablo con mis vecinos, la principal preocupación son las tensiones internas, mucho antes que la situación económica. Eso es un dato a tener en cuenta. La inflación es un problema, la caída del poder adquisitivo preocupa, pero la gente pide porque no nos peleemos porque sino vuelve el macrismo. Los más importantes dirigentes de este proceso tienen que escuchar y construir desde la cohesión y resolución de diferencias. En algunos meses va a ceder el proceso inflacionario. Estoy convencido que lo vamos a lograr con paritarias y reforzando el poder adquisitivo de los trabajadores de la economía popular e informal. Eso nos va a poner en un escenario positivo y va a morigerar las discusiones políticas. Tengo una mirada positiva y optimista del devenir, y eso habilita a Alberto para ser quien encabece el proceso de cara a 2023.
Hay una diferencia fuerte sobre el modelo económico y es una cuestión de fondo que no se va a resolver fácil.
Cuando los intereses personales están sobre los intereses de la gente, el pueblo lo va a hacer notar de manera clara. Los intereses de los sectores políticos y de los dirigentes no pueden estar encima de sostener un proceso político que necesita nuestra gente y que es lo que nos piden en los barrios populares. No hay mucho margen para hacer conjeturas. Hay que encontrar la cohesión y la sociedad se va a expresar claramente cuando la recuperación permita mejoras en el salario, y muestre las diferencias de los dos modelos de país vigentes. El margen para la especulación interna se va a ir agotando.
La macroeconomía parece ordenada y falta la correcta distribución. ¿Qué evaluación haces del trabajo de Guzmán?
El gran tema a resolver, amén de la inflación, tiene que ver con el poder adquisitivo. Esa es la tarea para trabajar fuerte. Argentina tenía un montón de problemas. Había que sortear la pandemia, transitar el endeudamiento y el FMI. Y hay datos macroeconómicos de recuperación que son innegables. Tenemos por delante impulsar la puja distributiva. La política económica de Guzmán me parece que es para lo que fue convocado, para resolver el endeudamiento, ordenar la macroeconomía y la presión sobre el dólar, fortalecer las reservas y el desarrollo productivo. Esa tensión es lo que hoy está en debate. Son discusiones lógicas en una coalición y con una variable que la política debe ordenar. Lo que aportó Guzmán para el proceso es absolutamente valorable.
Hay tres marchas piqueteras la semana que viene. ¿Cómo se organizan desde el Ministerio de Desarrollo Social? ¿Hay algún canal de diálogo?
La discusión de la política social viró a un cuestionamiento de la política económica. Es lógico que haya reclamos porque la situación social tiene niveles de dificultad. Hay que tomar esos reclamos. Las instancias de diálogo son claras y existen en nuestro gobierno y con los movimientos populares. Nosotros buscamos cambiar los planes o la política social o asistencial, hacia una política productiva y de generación de empleo.
