En medio de las protestas y el toque de queda, la FIFA analiza cambios para el segundo encuentro de River en el Mundial de Clubes.
River Plate ya aterrizó en Seattle donde hará su debut en el Mundial de Clubes 2025 frente al Urawa Red Diamonds, sin embargo, la atención del Millonario, más allá del primer partido, está puesta en la situación en California donde jugará su segundo encuentro y en donde el clima es cada vez más tenso por la intervención militar ordenada por Donald Trump por las redadas migratorias.
La situación en California está marcada por una fuerte tensión política y social debido al despliegue de tropas federales en Los Ángeles, ordenado por el presidente Donald Trump.
La tensión en Los Ángeles se debe a una serie de redadas intensificadas desde el 6 de junio, que han resultado en cientos de detenciones. Las protestas comenzaron en respuesta a estos operativos y se han agravado con el despliegue de tropas federales. En este contexto, el gobernador Gavin Newsom calificó la medida como «ilegal, inmoral e inconstitucional» y presentó una demanda contra la administración Trump.
Además la situación llegó a tal límite que la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass declaró un toque de queda en el centro de la ciudad, vigente desde las 8 p.m. hasta las 6 a.m., debido a saqueos y disturbios. Mientras tanto, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) intensificó sus operativos, lo que ha provocado más manifestaciones y enfrentamientos.
En este contexto, River Plate jugará su segundo partido del Mundial de Clubes en Los Ángeles el sábado 21 de junio, enfrentando a Monterrey en el Rose Bowl. Sin embargo, debido a la tensión social y el toque de queda en la ciudad, la FIFA está evaluando adelantar el horario del partido a las 19:00 (hora de Argentina) para evitar complicaciones.
