El debate en el programa «A Dos Voces» expuso las visiones contrapuestas del Frente Renovador y el possimo sobre las causas y soluciones para el delito, apuntando a la gestión provincial y municipal.
El estudio del programa «A Dos Voces» fue escenario de un tenso cruce este miércoles por la noche entre Sebastián Galmarini, referente del Frente Renovador en San Isidro, y Evelyn Von Brocke, candidata a concejal por «Acción Vecinal San Isidro Es Distinto», el espacio alineado con el exintendente Gustavo Posse. El eje central del debate fue la creciente inseguridad, con acusaciones cruzadas sobre la responsabilidad provincial y la gestión municipal.
Galmarini inició su análisis criticando lo que describió como una estrategia de campaña del oficialismo nacional, enfocada en la inseguridad en la Provincia de Buenos Aires. «Señalan la inseguridad como el punto débil del peronismo. Poner un primer candidato en la tercera [Bondarenko] que terminó más sucio que el Riachuelo, no es una buena idea», disparó.
El dirigente del Frente Renovador abogó por soluciones de fondo y a largo plazo. «La provincia necesita una reforma de todas las instituciones, terminar de cubrir las vacantes judiciales», afirmó, y subrayó un punto crítico: «La discusión fundamental entre el gobierno nacional y provincial está por el destino de los fondos que la Nación retiene y que afecta al funcionamiento de todas las áreas».
Además, Galmarini advirtió sobre las falsas expectativas: «Hay que decirle a la gente que ninguna política de estado resuelve los problemas en 5 minutos ni en 4 años. Hay que encarar reformas como la policía municipal, hay que formarlos y darles los recursos».
Frente a esta postura, Evelyn Von Brocke llevó la discusión directamente al plano local. «En el caso de San Isidro, hace 4 años la seguridad funcionaba», contrastó. «Pasaron dos años de un nuevo intendente (Lanús) y me escriben los vecinos que un ladrón anda corriendo por la calle, creando una situación a las tres y media de la tarde».
La candidata a concejal lanzó una dura acusación sobre el estado del patrullaje municipal: «Hay patrulleros donde adentro no hay policías, sino personas vestidas con un parche que son ciudadanos comunes que no están preparados. Te hablan de 4 años porque quieren algo más espontáneo«, sostuvo, reflejando la urgencia de los vecinos.
La réplica de Galmarini no se hizo esperar y apuntó a la herencia recibida de la gestión anterior y a la actual administración de Ramón Lanús. «El centro de monitoreo tenía cámaras que no veían, no cubrían las cuadrículas», aseguró. «Esto no es que no se haya deteriorado, hay múltiples factores que han ayudado, además de la terrible gestión de Lanús».
El intercambio dejó en evidencia no solo las profundas diferencias en el diagnóstico y las soluciones para la inseguridad, sino también la tensa disputa política que se vive en San Isidro entre las distintas fuerzas de la oposición.

