El diputado nacional reclamó una discusión interna sobre el rumbo del peronismo y cuestionó a los sectores que acompañaron iniciativas del Gobierno de Javier Milei. También planteó cambios en materia impositiva y defendió una mayor intervención del Estado sobre los recursos estratégicos.
Máximo Kirchner puso el foco en la necesidad de que el peronismo vuelva a discutir qué proyecto político quiere ofrecer y a quiénes pretende representar. En medio de las diferencias internas de la principal fuerza opositora, el diputado nacional sostuvo que el espacio debe abandonar las ambigüedades y definir una posición frente al rumbo económico de Javier Milei.
Durante una entrevista en el programa Cara a Cara, de Crónica TV, el dirigente de La Cámpora cuestionó el diagnóstico económico del Gobierno y afirmó que existe una distancia entre el discurso oficial y la situación que atraviesan los argentinos.
“Las opiniones que vierte Milei sobre el estado de la economía o los salarios de los argentinos y argentinas dista mucho de la realidad. Está tratando, desde la palabra, rebatir una realidad que los argentinos y argentinas todos los días viven”, expresó.
Pero el eje central de sus declaraciones pasó por el debate dentro del peronismo. Kirchner planteó que la fuerza debe definir un rumbo común y revisar las posiciones de los dirigentes que adoptaron una postura de diálogo con la Casa Rosada.
“Creo que debemos discutir seriamente hacia dónde quiere ir la fuerza política y lo principal de eso es busca qué queremos representar, el peronismo tiene que discutir. Bajo la pátina de lo federal mucho construyeron provincialismos que ni siquiera trajeron beneficio a los provincianos”, sostuvo.
El planteo apunta a una discusión estratégica hacia 2027, cuando el peronismo deberá definir su oferta electoral frente al oficialismo nacional y a las distintas expresiones opositoras. Para Kirchner, esa discusión no puede limitarse a acuerdos entre dirigentes. Debe incluir una definición sobre el modelo económico y social que pretende defender el espacio.
Críticas al esquema económico
Kirchner también cuestionó la política tributaria del Gobierno y reclamó una revisión del sistema impositivo. A su criterio, el objetivo debe ser recuperar un equilibrio social que, según afirmó, sufrió un fuerte deterioro.
“El peronismo tiene que revisar esta política impositiva. Tiene que haber justicia fiscal en Argentina y hay que construir un equilibrio social de vuelta. Se nos está rompiendo”, dijo.
En ese sentido, destacó el trabajo de los diputados de su espacio para impulsar iniciativas vinculadas con el endeudamiento de las familias. “Hay un montón de proyectos que tiene el bloque que integro, se está buscando síntesis con otros bloques que también han presentado proyectos para el desendeudamiento familiar”, agregó.
El legislador también cuestionó la idea de que el crecimiento de determinados sectores productivos implique, por sí mismo, un beneficio para toda la sociedad. Su planteo apunta a discutir cómo se distribuyen los beneficios económicos y quién asume los costos de las políticas públicas.
El RIGI, otro punto de conflicto
Otro de los ejes de la entrevista fue el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una de las herramientas centrales de la política económica del Gobierno.
Kirchner rechazó la idea de que cuestionar ese régimen implique una oposición a la minería. Su argumento apunta a que el Estado debe garantizar que la explotación de los recursos naturales genere beneficios que alcancen a una mayor parte de la sociedad.
“Uno está diciendo, la renta que generan diferentes, en este caso bienes naturales comunes, entendemos que a través de diferentes mecanismos que posee el Estado, puede llegar a beneficiar a mayor cantidad de argentinos argentinas y no solo a los que trabajan de forma directa, que aparte no son grandes generadoras de empleo, generan, pero no generan en gran magnitud y amplían sus márgenes de rentabilidad con leyes como el RIGI, porque el RIGI lo que viene es ampliar la rentabilidad existente de la minería. No es que no había minería en Argentina. Argentina es una ley de minería del año noventa y pico, a mediados de los 90, y esto viene a darle todavía más beneficios a quienes ya lo tenían”.
El diputado también se refirió al sector energético y destacó el peso de Vaca Muerta en la generación de divisas para el país. Sin embargo, cuestionó que ese crecimiento no derive en políticas que permitan mejorar la situación de los consumidores.
“La recuperación de Vaca Muerta y tener un gasoducto y gran parte del superávit comercial argentino tiene que ver con la balanza energética, que aparte se ha visto con un empujón enorme producto del ataque de Estados Unidos a Irán y que se elevó el precio del petróleo y también se le elevó el precio de nafta a la gente. Y acá no ha habido ningún tipo de política”.
Por último, Kirchner defendió una iniciativa de su espacio para que el Estado administre los ingresos extraordinarios vinculados con el incremento del precio del petróleo por conflictos internacionales.
“Nosotros hemos presentado proyectos de ley para que es excedente sobre el promedio que genera la guerra, el conflicto armado, bélico en Medio Oriente, lo administre Milei. Porque hay otra cosa que hay que decir que cuando nosotros presentamos proyectos, por ejemplo, tiene que ver con que lo va administrar el Presidente de la Nación, no quien hace el proyecto, no la bancada que lo vote. Y esos recursos con los que podría contar en Milei, cuando muchas veces se pregunta ‘me piden que yo ponga acá, ponga allá, ¿de dónde la saco?’ le estamos diciendo ‘ahí tenés. Ahí tenés un lugar’”.
Con sus definiciones, Kirchner volvió a colocar el debate sobre el rumbo del peronismo en el centro de la discusión opositora. El dirigente reclamó una identidad política más precisa y una propuesta capaz de marcar diferencias concretas con el modelo de Milei, con la mira puesta en la disputa electoral de 2027.
