La expresidenta será candidata en la Tercera sección y el líder del Frente Renovador en la Primera. El anuncio sacudió al oficialismo y acentuó la tensión con Axel Kicillof, que ya había rechazado una lista de unidad. El operativo nacionalización toma forma en medio de un tablero inestable.
La derrota del peronismo en la Ciudad de Buenos Aires el último domingo retumbó en la provincia. Con la mira puesta en las legislativas bonaerenses del 7 de septiembre, los principales dirigentes de Unión por la Patria comenzaron a recalcular su estrategia.
En un escenario marcado por la interna feroz entre La Cámpora y Axel Kicillof, el oficialismo absorbió el impacto del triunfo libertario en CABA y reactivó una hipótesis que ya circulaba: Cristina Fernández de Kirchner será candidata a diputada en la Tercera sección y Sergio Massa encabezará la boleta de senadores provinciales por la Primera.
“No podría confirmarlo al 100%, pero hay muchas chances. Más después de lo de CABA. Hay que jugar fuerte”, deslizó a LaNoticiaWeb una fuente clave del Frente Renovador ante la posibilidad de que el exministro de Economía compita en el norte y oeste del conurbano.
Según confirmó Pablo Ibañez en el medio Cenital el domingo, la decisión ya está tomada y no admite marcha atrás. Se pactó en las últimas horas entre CFK y Massa, y apunta a imprimir un sentido nacional a una elección que se pensaba como local. La fórmula, según confiaron en ambos espacios, también funcionó como un mensaje directo a Kicillof, que venía dilatando una negociación por la lista de unidad. El gobernador, por ahora, sigue firme con su Movimiento Derecho al Futuro y prepara un acto propio este sábado en La Plata.
El operativo tiene un segundo plano de lectura: la nacionalización de los comicios bonaerenses. Como ya ocurrió en la Ciudad, Milei evalúa involucrarse directamente en la campaña provincial. En UxP sospechan que empujará nombres con peso como José Luis Espert y Diego Santilli para encabezar listas libertarias en el conurbano.
La fecha del 7S queda así montada como una suerte de PASO encubierta de la elección nacional de octubre. Lo que ocurra esa noche será leído como anticipo del clima electoral y pondrá en juego no sólo bancas legislativas, sino posiciones internas en el armado peronista. La pregunta de fondo es si el kicllofismo logrará ubicar nombres competitivos detrás de CFK y Massa, o si se limitará a acompañar desde la periferia.
Entre los posibles candidatos para completar las secciones, ya se mencionó a Sergio Berni en la Segunda. La posibilidad de su candidatura fue impulsada por la propia Cristina, que lo sigue viendo como un jugador útil en territorio hostil. También aparecen nombres como Jorge Ferraresi y Gabriel Katopodis, aunque su inclusión dependerá de que se logre algún nivel de acuerdo con el sector del gobernador.
En paralelo, las encuestas en manos del peronismo marcaron un dato sensible: si Milei y Macri sellan un acuerdo y juegan juntos en Buenos Aires, UxP podría perder incluso en sus bastiones históricos. “Si van juntos, perdemos. Y podemos perder en todos lados, hasta con Massa en la Primera. La más segura, porque siempre ganamos ahí, es la Tercera”, reconoció un dirigente del PJ bonaerense que sigue de cerca los sondeos.
A partir del 19 de julio, cuando se cierren las listas, se sabrá cuánto resistió la unidad del peronismo bonaerense. Por ahora, el plan CFK-Massa quedó en marcha. Y no hay margen para pasos en falso.
