Lo que persigue el oficialismo al modificar esta ley es generar las condiciones que permitan convocar a una consulta popular en simultáneo a las elecciones, lo que garantizaría una mayor concurrencia por el voto obligatorio.
La crisis social, política y económica en Argentina no da tregua. Sin embargo, la vicepresidente, Cristina Fernández de Kirchner, mantiene el objetivo de su agenda en el Senado y avanza con el proyecto de reforma de la ley de Consulta Popular, mediante la cual buscará un requisito favorable para encarar su plan de llevar de 5 a 25 la cantidad de miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Así se dio a conocer mediante la agenda de la Cámara alta para después del receso invernal y en la que se destaca la reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales que fue convocada para el próximo 3 de agosto, a las 16 h, con el fin de retomar el tratamiento del proyecto impulsado por Oscar Parrilli, uno de los dirigentes más duros del oficialismo y más allegados a la expresidente.
Lo que persigue el oficialismo al modificar esta ley es generar las condiciones que permitan convocar a una consulta popular en simultáneo a las elecciones, lo que garantizaría una mayor concurrencia por el voto obligatorio.
La propuesta de Parrilli para flexibilizar los requisitos y las mayorías parlamentarias establecidos en la ley de Consulta Popular vinculante y no vinculante fue presentada en noviembre de 2021, cuando el kirchnerismo se preparaba para quedar sin mayoría propia en el Senado producto de la buena elección de Juntos por el Cambio en las legislativas.

La propuesta comenzó a ser tratada el 8 de junio pasado cuando el senador fundamentó su idea. Este proyecto se sumó a otro de la kirchnerista Juliana Di Tullio y, en julio, se agregó una nueva iniciativa impulsada por el jujeño Guillermo Snopek.
El debate en comisión había pasado a un cuarto intermedio, aunque la intención de Parrilli era tratar el tema en dos reuniones y emitir dictamen para llevarlo al recinto. Casi el mismo modus operandi que el empleado cuando se presentó el proyecto de reforma de la Corte elaborado por un grupo de gobernadores que se terminó frustrando ante la imposibilidad del oficialismo de reunir los votos para darle la media sanción.
En esta oportunidad, desde el Frente de Todos no se arriesgaron a confirmar que tienen el respaldo necesario para darle media sanción a la propuesta, ya que no es seguro que cuente con el acompañamiento de Adolfo Rodríguez Saá, que en la discusión por la reforma de la Corte se negó a ir con el kirchnerismo y lo dejó sin sesión para tratar el tema.
Por otro lado, tampoco está definido que harán Marcelo Lewandowski y la riojana Clara Vega, quienes también expresaron sus diferencias con la idea del kirchnerismo de llevar a 25 miembros al máximo tribunal. Por eso, ante las diferencias en el Frente de Todos, no se avizora qué puede llegar a pasar en el Senado. En consecuencia, el oficialismo no estaría en condiciones de conseguir el quórum, ya que el bloque del FdT tiene 35 senadores y hasta ahora podría sumar a la misionera Magdalena Solari Quintana, del Frente Renovador de la Concordia.
