También estuvo Carmen Arias, presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo; Lauro Grande, Vicepresidente del PJ local; María Olalla, Secretaria General de AOT y anfitriona; e integrantes del Instituto Prisma, que Mercado preside y organizó el evento.
Este martes a las 18:00 transcurrió el encuentro número 198 del Instituto Prisma con una maravillosa jornada. La misma contó con la presencia de una importante figura, como nos tiene acostumbrados Prisma: Carmen Arias, Presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo.
En esta oportunidad, el Presidente del Instituto y dirigente peronista local, Cristian Mercado, presentó junto a Carmen el libro ‘Hebe y la fábrica de sombreros’. Además, lo acompañaron el autor del escrito, Demetrio Iramain; y el vicepresidente del Partido Justicialista local, Lauro Grande.
El encuentro contó con las siempre sentidas palabras de bienvenida de María Victoria Olalla (Secretaria General de AOT San Martín), con la moderación de Nora Leguizamón (Directora de Prisma) y con un puesto del Grupo Editorial Sur, editores del texto expuesto.
En este espacio de encuentro se profundizó en la historia y lucha de Hebe de Bonafini a través de la palabra de tres personas que la conocieron bien de cerca, como son Carmen, Demetrio y Lauro. A su vez, se reflexionó sobre sus ultimas consignas contra este gobierno.
«Estamos discutiendo cuestiones que creímos que ya estaban saldadas. Es impactante el retroceso que estamos teniendo», dijo Mercado en su alocución durante el encuentro, que tuvo un sentido recuerdo a Hebe pero también un claro mensaje de lucha.
En cuanto a esa lucha, ejemplo de Hebe, Mercado destacó: «Si nosotros venimos con el diálogo suave, con el amiguismo, nos van a llevar puestos».

El encuentro finalizó con las palabras de Carmen. Ella es hermana de Ángel Arias Álvarez, militante del PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo), desaparecido el 17 de mayo de 1977. Tenía 25 años.
Tras el suceso, Carmen comenzó la búsqueda por laberintos, y entre presentaciones de habeas corpus, junto a su madre, María Consuelo (Madre de Plaza de Mayo). Cuando María Consuelo murió, Carmen siguió en la Asociación.
Así, un día en la camioneta de las Madres, Hebe de Bonafini le dijo “Carmen, vení que te tengo que dar algo”. Carmen se acercó hasta el primer asiento y Hebe le dijo: “Tomá, esto es para que lo uses siempre con nosotras”. Carmen rompió en llanto: era el pañuelo, sólo usado por las Madres. Todavía en lágrimas, atinó a responderle: “Hebe, pero yo tengo el pañuelo de mi mamá”.
Ese pañuelo siempre era –es– su amuleto. Hebe fue clara: “Pero este es tuyo”.
Luego, Carmen entendió que Hebe, con charlas, con encuentros, con conversaciones íntimas, le fue transmitiendo un legado. Así lo cuenta ella: “Me fue preparando. Me di cuenta después, porque me traía a su oficina y me contaba todo, desde los inicios. En los últimos tiempos, ya cuando enfermó y no podía ir a la Plaza, me dijo: ‘Vas a tener que hablar vos’. Me costaba muchísimo, todavía me cuesta, pero a partir de entonces lo hice”.
VIDEO DEL ENCUENTRO EN SAN MARTÍN:
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