La empresa tiene atrasos en el pago de haberes y los empleados decidieron frenar la producción. La carta que dejó el presidente con advertencia de cierre.
La empresa panificadora Alijor podría cerrar su planta ubicada en el parque industrial de Garín, localidad del partido de Escobar, producto del conflicto entre los trabajadores y la dirección ejecutiva de la empresa por la falta de pago y atraso de los sueldos.
El pasado miércoles, el presidente, Benjamín Biderman, anunció el cierre de la empresa mediante una nota que decía que por la «falta de comprensión del personal» hacia la empresa y ante las «dificultades económicas», tomaba esa decisión.
Los trabajadores perciben un salario mensual, pero a mitad de mes la empresa pagaba un adelanto equivalente a la mitad de sus haberes. Sin embargo, hace meses que la empresa no pagó el total de ese adelanto o lo abonó superada la quincena de cada mes.

Alijor habría desembolsado el 30 % del sueldo el jueves 16 y se comprometió a pagar el otro 20 % el martes 21. Sin embargo, el pago no se concretó, el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) realizó una asamblea en la puerta de la empresa y decidió frenar la producción.
Para el gremio, el comunicado de Biderman «es una extorsión infantil, de parte de una empresa que ya recurrió a este tipo de amenazas varias veces y que está en medio de un pico de producción».
La empresa fundada hace treinta años pertenece a la familia Biderman. En el año 2015, la planta tenía un total de 320 empleados, pero en la actualidad se estima que son 180.

Alijor elabora y comercializa panificados para La Salteña y la cadena de supermercados La Anónima. Además, produce pastas frescas, tapas de empanadas y pascualinas con su propia marca.
En mayo de 2019 hubo otro fuerte conflicto tras el despido de 12 trabajadores y el pedido de los mismos para que sus compañeros sean reincorporados o se les pague la totalidad de la indemnización.
Para ese reclamo, los trabajadores decidieron tomar la planta, pero con la negociación de la Secretaría de Trabajo mediante, Alijor finalmente cedió y pagó el 100 % de la liquidación a los despedidos.
El conflicto continúa y no se sabe cómo podría finalizar ante las amenazas de cierre por parte de las autoridades y el atraso de pagos de los haberes a los trabajadores, en un momento en el que la economía tiene una alta inflación mes a mes.

