La disputa escaló con dureza entre el asesor y el titular de la Cámara de Diputados. «Fue él el del tuit y tiene un trollcenter que opera contra el Gobierno», lanzaron desde el entorno del primero. Desde el otro sector respondieron sin filtro: le reclamaron que vaya «a terapia» y lo acusaron de jugar en contra y no haber salido a respaldar a Manuel Adorni
Un nuevo episodio de tensión sacudió al oficialismo y dejó al descubierto el punto más crítico de la disputa entre Santiago Caputo y Martín Menem, en medio de acusaciones cruzadas y pases de factura dentro del propio Gobierno. Todo se desató a partir de la circulación de un video en redes sociales que apuntaba contra el asesor presidencial y que terminó vinculado a la cuenta oficial del titular de la Cámara de Diputados.
En el entorno de Santiago Caputo no dudaron en señalar directamente a Martín Menem, al sostener que detrás de la maniobra habría una estructura organizada para operar en redes. Según esa visión, el riojano «tiene un trollcenter que opera contra el Gobierno». Desde el otro sector, en cambio, la respuesta fue igual de dura: le reclamaron al asesor que «vaya a terapia» y lo acusaron de no haber defendido a Manuel Adorni en medio de las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito.

El conflicto escaló rápidamente dentro de “Las Fuerzas del Cielo”, el espacio que responde a Santiago Caputo, donde consideraron que lo ocurrido no fue un hecho menor. «Es gravísimo lo que pasó», afirmaron desde la Casa Rosada, reflejando el malestar que generó el episodio.
Dentro de ese sector identifican dos puntos centrales. Por un lado, sostienen que fue el propio Martín Menem quien estuvo detrás de la cuenta de X que difundió el contenido contra Caputo. «Sí, fue él personalmente. Ningún pendejo está despierto a esa hora un sábado», lanzaron. Del lado opuesto rechazaron de plano esa versión y minimizaron la hipótesis: «Es imposible que sea Martín. No son jueguitos esos para personas mayores de 30 años», ironizaron.
Desde el espacio que lidera el asesor presidencial también advirtieron sobre la gravedad política del hecho. «Que alguien de la mesa política ventile acuerdos políticos, critique al Presidente y filtre todo lo que planea el Gobierno o hasta la confesión de que lo sabotea activamente es más grave que una picardía política», señalaron.
En el entorno de Martín Menem buscaron despegarlo completamente del episodio. Aseguraron que el titular de Diputados no administra su cuenta oficial de Instagram y que la publicación no tuvo intervención directa suya. Incluso remarcaron que posee un perfil personal distinto, ajeno a la polémica.
Según reconstruyeron desde el menemismo —y tal como habría explicado el propio dirigente en un chat privado—, el origen del conflicto estuvo en un movimiento del community manager de su cuenta, quien habría compartido el video en grupos de WhatsApp. A partir de allí, uno de los integrantes de esos grupos, presuntamente vinculado a la cuenta de X en cuestión, habría replicado el contenido públicamente.
Para ese sector, lo ocurrido no pasa de ser un capítulo más dentro de una interna que ya lleva tiempo: «Es más de lo mismo todo lo que pasó este fin de semana», relativizaron.
Sin embargo, desde la Casa Rosada aprovecharon el episodio para apuntar contra Santiago Caputo, a quien acusan de no haber respaldado activamente a Manuel Adorni en el escándalo que lo involucra. «Esto lo que demuestra es que su aparato sí es orgánico. Y que se puede activar y desactivar cuando él quiere. Caputo decía que no era así y por eso no habían salido en redes a defender a Manuel. Que vaya a terapia», dispararon.
En defensa de Martín Menem, sus allegados remarcaron que al momento de la publicación el dirigente se encontraba participando de un acto en La Rioja y que no tenía conocimiento de lo que ocurría en redes. También recordaron que recientemente había planteado en una entrevista que las diferencias internas deberían resolverse sin exposición pública.
Pese a la intensidad del conflicto, dentro del Gobierno consideran que no habrá consecuencias inmediatas. Según coinciden distintas fuentes, Javier Milei ya está al tanto de la situación, pero no intervendría directamente debido al peso político de ambos dirigentes dentro de la estructura oficial.
Mientras tanto, algunos sectores observan la interna con preocupación —y también con ironía— al considerar que el nivel de enfrentamiento recuerda a experiencias pasadas: advierten que la administración libertaria «va rumbo en convertirse el del Frente de Todos», en alusión a disputas internas sin resolución, lo que se interpreta como una señal de alerta para el Presidente.
